La crisis por el coronavirus afectaría las finanzas públicas mexicanas, derivado de menores ingresos por petróleo, que resultarían de una caída en el precio internacional del hidrocarburo, un efecto que se potencia en el contexto de menor producción de Pemex, según analistas de Goldman Sachs (GS).

“Los ingresos públicos de México se verían afectados por la caída en el precio del petróleo de exportación, sobre todo en el contexto de una menor producción de Pemex. Eventualmente se propagaría la transmisión a la economía mexicana a través de un menor gasto fiscal, dado que disminuirán los ingresos generados por el hidrocarburo”, precisaron, según una nota del diario El Economista.

También estimaron que la desaceleración económica de China, a partir de la emergencia, detonará una caída en el precio de los commodities, particularmente en los precios internacionales del petróleo.

Los expertos de GS matizaron que el efecto negativo en la cuenta corriente podría compensarse por el hecho de que México ahora es un importador neto de productos derivados de petróleo.

Con ellos concuerda el Banco de México, que identificó de forma preliminar, en su comunicado del primer anuncio monetario del año, el reciente brote del coronavirus y sus efectos económicos como un factor de incertidumbre para la actividad económica mundial, que puede motivar menores precios internacionales de los energéticos.