Sacerdotes, pastores, maestros de catecismo, músicos de las iglesias e integrantes de diversas asociaciones religiosas figuran entre los presuntos agresores sexuales señalados en 152  expedientes del fuero estatal y cuatro del federal.

Se les acusa de delitos sexuales agravados, pederastia, corrupción de menores y atentados contra el pudor, que pueden contener una o varias víctimas mayores y/o menores de edad de 2009 a 2019, pero sólo en 6 casos se han dictado sentencias, según el diario El Universal.

Alfonso Miranda Guardiola, secretario General de la Conferencia del Episcopado Mexicano (CEM) y obispo auxiliar de Monterrey, dijo que “los sacerdotes o clérigos que han sido notificados al Ministerio Público en el caso de la CEM son 106”.

Sin embargo, a principios de este año indicó en una conferencia que la cifra era de 271 investigados. Se le buscó nuevamente para hablar de la discrepancia, pero no se obtuvo respuesta.

Alberto Athié, exsacerdote y activista por los derechos de las víctimas de abuso sexual, explicó que la iglesia siempre argumenta: “Sí voy a contribuir para ver qué hacemos, pero no te voy a decir los nombres, quiénes son, dónde están, qué penas están purgando, qué Ministerio Público les está llevando el asunto. Es más, quieres tú saber de un caso, vete a la diócesis y pregunta allá. Si ellos quieren decirte de quién se trata, ellos verán”.

Por su parte, Elio Masferrer Kan, antropólogo de las religiones, aseveró que  “tenemos un sistema judicial que no es confiable, políticos en general que no quieren tener broncas y así sucesivamente. Entonces, en ese sentido, las víctimas están totalmente desprotegidas”.