El PAN y el PRI acusaron que los seis meses que durará la revisión de la mejora del transporte público es una prórroga “disfrazada”, que permitirá circular a las rutas que incumplieron, además de que la inspección no es exhaustiva.

La diputada Mónica Rodríguez Della Vecchia denunció que el gobierno estatal mintió al afirmar que castigaría a los concesionarios omisos, pues el jueves se anunció que tomará medio año la verificación y esto dará oportunidad de que cumplan a pesar de que el plazo para hacerlo venció el 12 de este mes.

La coordinadora de la fracción del PAN en el Congreso del estado señaló que el anuncio de los seis meses obedece a que resultó un fracaso la mejora del servicio.

En entrevista criticó que el gobierno del estado quedó exhibido por su mala planeación e improvisación, pues debió obligar a los transportistas a cumplir con las medidas y luego aprobar el aumento de la tarifa, que pasó de 6 a 8.50 pesos.

Como la administración de Miguel Barbosa Huerta actuó al revés, aseveró que fue un error y ahora los usuarios padecerán el alza y el mismo deficiente servicio.

La instalación de cámaras de seguridad, botones de pánico y rastreadores GPS en las unidades fueron algunos de los compromisos de los transportistas, además de la renovación de camiones viejos o descuidados y la capacitación de choferes.

Critican revisión superficial

Nibardo Hernández Sánchez, del PRI, denunció por su parte qué hay indicios de que la revisión de las mejoras no es exhaustiva.

En entrevista por separado comentó que las inspecciones en la vía pública son superficiales porque el personal de la Secretaría de Movilidad y Transportes (SMT) solo para las unidades y, sin abordar la unidad, comprueba que los aparatos funcionen.

Ademas advirtió que sin un protocolo específico ni supervisión, la revisión podría derivar en actos de corrupción entre inspectores y concesionarios.

Este medio publicó el jueves que el personal de la SMT no verifica la calidad ni la ubicación de las cámaras de vigilancia, de los botones de pánico y tampoco de los localizadores satelitales que se requirieron.

En el inicio de la revista los supervisores tampoco constataron que los dispositivos estén conectados al Centro de Comando C5, y el titular de la SMT, Guillermo Aréchiga Santamaría, no ofreció una demostración pública sobre el funcionamiento de los mismos.