Una juez de control vinculó a proceso al taxista sospechoso de asesinar a su pareja sentimental en la colonia Gonzalo Bautista en la ciudad de Puebla.

En la audiencia se determinó que sobre el acusado del delito de encubrimiento del desvío de la investigación de un hecho delictivo, prevaleciera la medida cautelar de prisión preventiva justificada.

La mañana de este 13 de febrero, Margarito C., de 65 años de edad, nuevamente fue llevado al Centro de Justicia Penal de Puebla a fin de celebrar la audiencia de vinculación a proceso.

En la sala 14 del citado recinto, los tres abogados particulares que conforman la defensa del detenido, acusaron violación a los derechos humanos de su cliente ya que a su decir, durante 15 horas no estuvo asistido por un defensor o litigante.

Sin embargo, no lograron acreditar su argumento por lo que la juez de la causa dictó auto de vinculación a proceso por el delito que reclasificó como encubrimiento del desvío de la investigación de un hecho delictivo, en este caso del feminicidio de Rosa María N, de 64 años.

Además de lo anterior, la jurista ordenó que sobre el acusado prevaleciera la medida cautelar de prisión preventiva necesaria o justificada, por lo que el taxista y expareja sentimental de la víctima fue internado nuevamente en el Centro de Reinserción Social (Cereso) de San Miguel, donde deberá permanecer hasta que se defina su situación legal.

En ese sentido, la juez concedió dos meses como plazo para investigación complementaria, a fin de que ambas partes aporten diversas pruebas ya sea a favor o en contra del detenido.

Como en su momento se dio a conocer, el 8 de febrero, Rosa María N., de 64 años de edad, fue hallada muerta al interior de su domicilio en la avenida San Diego de la colonia Gonzalo Bautista, donde autoridades ministeriales hallaron una playera llena de sangre sobre el lavabo pero además, el teléfono de la víctima sin el registro de las llamada previas que su hermano le realizó a fin de saber dónde se encontraba.

Ante tales hechos y luego de que la expareja sentimental de la mujer fuera el último en verla, este fue detenido en la unidad habitacional Manuel Rivera Anaya, donde negó conocer y saber algo más sobre la víctima, pese a que horas antes, vía telefónica, al hermano de Rosa María le dijera que sí habían salido a comer y que después de ello la dejó en su casa, donde ella le manifestó que saldría a realizar unas compras sin saber después de su paradero.