Durante la Sesión Ordinaria celebrada este día en el Senado de la República, se puso a consideración la Iniciativa con Proyecto de Decreto para reformar el artículo 61, fracción III de la Ley General de la Salud, en materia de Tamiz auditivo neonatal.

 La adecuación a la Ley tiene la intención de aplicar una sencilla prueba a todos los recién nacidos para diagnosticar la pérdida auditiva, parcial o total, y evitar que afecten el desarrollo de habilidades como el habla, la lectura y la escritura.

 La Senadora Nancy de la Sierra, integrante del Grupo Parlamentario del PT, explicó que “si bien se reconoce la vulnerabilidad de esos bebés que han nacido de manera temprana, es una realidad que el resto de los recién nacidos no están exentos de la posibilidad de padecer alguna deficiencia auditiva”.

 Se estima que la deficiencia auditiva es una condición que padecen alrededor de 700 mil personas en nuestro país, lo que representa el 12 % de individuos con alguna discapacidad; de ser aprobada la iniciativa se podrán detectar hasta el 60 % de los casos oportunamente, para prevenirse o someterse a tratamiento.

 “En caso de que el Tamiz encuentre un problema auditivo en el neonato, se pueden tomar inmediatamente las medidas necesarias para atenderlo, ya sea por medio de terapia, aparatos auditivos o implante coclear”, destacó la Senadora.

 Tomar en cuenta acciones preventivas, como el Tamiz auditivo, permitirá a las personas con esta discapacidad realizar actividades elementales para su vida cotidiana y así evitar truncar el desarrollo de sus derechos fundamentales como la salud, educación o cultura que conllevan a gozar de una vida plena. Además, se atendería cabalmente el Objetivo de Desarrollo Sostenible 3 de la Agenda 2030 en materia de salud y bienestar.

De la Sierra Arámburo pidió analizar el costo-beneficio del Tamiz auditivo para considerarla una inversión en la materia, ya que nuestro país gastó mil millones de dólares en el año 2015 para atender a niños con deficiencias auditivas que no fueron atendidas a tiempo, de acuerdo con estudios de la Organización Mundial de Salud, por lo que colocó a México en la lista de los 10 países que más contribuyen al costo global de esta condición.

La iniciativa presentada ante el Pleno del Senado de la República fue turnada a las Comisiones Unidas de Salud y de Estudios Legislativos Segunda para analizar, discutir y aprobar que se brinde el acceso universal a esta prueba que, por cierto, no causa dolor o molestia a los neonatos.