A dos días de que venza el plazo para mejorar el transporte público en Puebla, en el Congreso del estado consideraron inviable que la tarifa regrese a 6 pesos aunque los transportistas incumplan las medidas que pactaron con el gobierno.

El presidente del poder Legislativo, Gabriel Biestro Medinilla, defendió que algunos concesionarios ya acataron el ordenamiento y no sería justo afectarlos por quienes no lo han hecho.

En entrevista aseguró que “no todos” los permisionarios se niegan a la mejora, sino que algunos grupos son los que se resisten por intereses “mezquinos”.

El coordinador de los diputados de Morena también se opuso a una tarifa diferenciada, es decir, de 8.50 pesos para los transportistas cumplidos y de 6 para los omisos.

En vez de eso urgió al gobierno estatal a que tome represalias contra los incumplidos y proceda a sacar de circulación las unidades como se advirtió semanas atrás.

La cancelación de licencias para conducir y la revocación definitiva de las concesiones son otras de las medidas que pidió que se impongan.

A la vez exhortó a la administración estatal a no ceder a los “chantajes” de los permisionarios, en referencia a los pronunciamientos de las agrupaciones donde han señalado que es imposible cumplir con las medidas que se exigieron.

Con esto desechó la posibilidad de que se apruebe el punto de acuerdo que hace unas semanas presentó el diputado sin partido Jonathan Collantes Cabañas, para exhortar al gobernador Miguel Barbosa Huerta a que decrete el regreso de la tarifa a 6 pesos ante el incumplimiento del sector.

La instalación de cámaras de seguridad, botones de pánico y rastreadores GPS en las unidades son algunos de los requerimientos para la mejora del transporte, además de la renovación de camiones viejos o descuidados y la capacitación de choferes.