Hasta un millón 800 mil pesos tendría que gastar un concesionario del transporte público para adquirir un vehículo nuevo, desembolsar 30 mil pesos para instalar los dispositivos de seguridad que solicitó el gobierno del estado y mil pesos al mes en internet para conectarse con el Centro de Comando C5.

Sus ingresos, por otra parte, son de 1 mil 300 pesos diarios en promedio, de los que también toman para combustibles y pago a choferes.

Los transportistas tramitaron amparos para evadir la medida que el gobierno del estado estableció a cambio del aumento a la tarifa del pasaje y esperan que la Secretaría de Movilidad y Transportes abra una mesa de diálogo, al insistir en que no tienen dinero para hacerlo antes del 12 de febrero como fue acordado.

Después de que el gobernador Luis Miguel Barbosa Huerta señaló el miércoles que existen demandas de amparo que ya fueron rechazadas, los concesionarios indicaron que aún no han sido resueltas por los tribunales.

Hasta 30 mil pesos cuestan dispositivos de seguridad

Según estimaciones de los concesionarios, adquirir un nuevo vehículo tipo microbús y acondicionarlo para transporte tiene un costo promedio de 1 millón 800 mil pesos. En caso de que se obtenga un crédito, la tasa de interés oscila entre el 17 y el 19 por ciento.

Explicaron que la “cuenta” o ingresos que una unidad tiene a diario ronda los 1 mil 300 pesos, suma de la que debe descontarse el pago de gasolina, refacciones así como el sueldo del operador, por lo que insistieron que es casi imposible que paguen un crédito.

La Unión de Transportistas de Puebla aseguró el miércoles a través de un desplegado que es “una tarea imposible” cumplir con la modernización del transporte público porque no hay condiciones “tarifarias suficientes” y por el incumplimiento del gobierno en el convenio de incremento a las tarifas.

Por otra parte, comentaron que la instalación de cámaras de seguridad, botones de pánico y localizadores satelitales, tiene un costo de entre 20 y 30 mil pesos. A esta cantidad deben sumarse de 500 a mil pesos por el pago del servicio de internet, a fin de que los dispositivos estén conectados al C5.

Los concesionarios indicaron que una muestra de que sus ingresos son bajos, es que de las más de 36 mil unidades que hay en el estado, hoy solo 17 mil están en circulación, pues el resto ya no opera por bajas ganancias.

Esperan diálogo

Arturo Loyola, uno de los representantes de los transportistas, indicó que esperan que el gobierno del estado escuche las razones por las que no pueden cumplir con el compromiso de modernizar sus unidades antes del 12 de febrero, como lo prometieron en octubre pasado, mientras tanto no realizarán ningún tipo de protesta.

Sobre los amparos que presentaron en contra del acuerdo, refirieron que los tribunales aún no los han resuelto, por lo que rechazó el señalamiento del gobernador Luis Miguel Barbosa Huerta, en el sentido de que algunos concesionarios habían perdido los recursos que presentaron.

Barbosa Huerta advirtió que al vencer el plazo que se otorgó para la modernización del transporte este 12 de febrero, iniciarán operativos de revisión y se sancionará a los incumplidos con la revocación de su concesión.