Amparo Acuña Figueroa impugnó su destitución de la Secretaría de Promoción Política de la Mujer del PAN acusando que la dirigente estatal del partido, Genoveva Huerta Villegas, incumplió con el debido proceso.

Con un juicio de inconformidad, la esposa de Jesús Zaldívar Benavides, dirigente del PAN en Puebla capital, busca revertir su remoción a pesar de que ya fue remplazada.

Desde el pasado 20 de enero fue relevada por Rosario Contreras Lara, exdelegada del partido en Tehuacán, nombrada por decisión de Huerta Villegas.

Acuña Figueroa interpuso su demanda ante la Comisión Nacional de Justicia el pasado 21 de enero, ocho días después de su destitución, concretada el día 13.

A su recurso aún no se le asigna un número de expediente y aún se espera que sea admitido y radicado por la comisión intrapartidaria.

 

Acusa abusos

La inconforme señaló en su juicio que su destitución fue “ilegal”, por tanto se violentó su derecho de libre afiliación y de ocupar un cargo en el partido.

Esto con el argumento de que el artículo 74 de los estatutos del PAN establece que el presidente o los secretarios del Comité Directivo Estatal (CDE) pueden ser removidos solo por la Comisión Permanente Nacional, “por causa justificada, debidamente fundada y motivada”.

A la vez indica que el proceso debe ser “mediante los plazos para la interposición, sustanciación y resolución, así como las formalidades esenciales del procedimiento”.

Al aducir que nada de esto se llevó a cabo, exigió a la Comisión de Justicia revocar su destitución y devolverle el cargo al que arribó en noviembre de 2018.

Tras estos hechos Acuña Figueroa y Zaldívar Benavides formaron un bloque de oposición contra Huerta Villegas, en el que se encuentran: la excandidata a la gubernatura, Ana Teresa Aranda Orozco; la diputada local Mónica Rodríguez Della Vecchia; la regidora Augusta Díaz de Rivera y la secretaria General del partido en la capital, Guadalupe Arrubarrena García.