A 10 días de que venza el plazo para la modernización del transporte público en Puebla, nueve rutas un interpusieron un amparo para no sujetarse al programa al argumentar una falta de recursos.

En octubre de 2019, el gobierno del estado autorizó un aumento de 2.5 pesos a la tarifa del transporte con la condición de que los concesionarios mejoraran sus unidades y les colocaran dispositivos de seguridad.

A través de un recorrido realizado por las calles 13 Sur y 7 Poniente fue posible observar que son escasas las unidades que ya cuentan con cámaras de vigilancia, botones de pánico y localizadores satelitales, y por el contrario, aún se observan llantas lisas, vidrios estrellados y en algunos casos hasta faltan asientos.

 

Presentan amparo

Samuel Méndez Díaz, representante de la Alianza de Transporte de Puebla y de la Unión de Transportistas del Estado de Puebla, reveló que en diciembre del año pasado nueve rutas, que representan unos 400 transportistas, presentaron un amparo, cuyo número de expediente se reservó por “estrategia jurídica”.

No obstante, indicó que mediante ese recurso se atacan siete actos: la medida de obligar a los transportistas para adquirir dispositivos de seguridad, el incremento de concesiones, ampliaciones de rutas, entre otros.

Espera que a la estrategia se sumen más concesionarios, a fin de orillar a las autoridades a tomar medidas distintas para mejorar el transporte, pues aseguró que hasta el momento no ha habido una propuesta de mejora que sea funcional.

 

“Imposible” cumplir con modernización

El transportista sostuvo que es imposible que las 36 mil unidades empadronadas en el estado cumplan con la medida, ante la escasez de recursos de los concesionarios.

En entrevista señaló a e-consulta que hasta este fin de semana solo unos mil transportistas habían cumplido con la modernización de sus unidades y con la colocación de dispositivos de seguridad, cifra que representa el tres por ciento del total.

Expuso que el aumento de 2.5 pesos que la administración estatal autorizó el año pasado no es suficiente para generar ganancias para pagar dispositivos de seguridad, cuyo costo se estima en 10 mil pesos, más el servicio de internet que va de los 500 y hasta los dos mil pesos, dependiendo de sus características.

Explicó que de cada 100 pasajeros que abordan una unidad, siete son personas con alguna discapacidad y no pagan, 11 son adultos mayores que pagan cuatro pesos, 31 son estudiantes que tienen descuento y cubren 6.5 pesos, al resto si se les cobra la cuota actual que es de 8.5 pesos.

En promedio, dijo el transportista, los pasajeros pagan 6.25 pesos y de esta cifra es necesario descontar costos como gasolina, composturas, la comprar de aceites, lubricantes, refacciones e incluso cuotas de 10 pesos en 14 cruceros de la capital que jóvenes piden a los conductores para no ser asaltados.

Cada día, hay unos 400 pasajeros por unidad, los cuales representan ingresos por 2 mil 600 pesos, pero de esta suma debe restarse el pago al operador, por lo que quedan unos 1 mil 300 pesos diarios.

Ante ese panorama de costos, Méndez indicó que es prácticamente imposible contar con recursos para mejorar las unidades y para comprar los dispositivos de seguridad.

 

Tarifa real debería ser de 9.5 o 15 pesos

Incluso comentó que durante 2018, cuando gobernaba en el estado José Antonio Gali Fayad, se realizó un análisis con estos factores y se concluyó que la tarifa real debería ser de 9.5 pesos como mínimo y de 15 pesos como máximo, pero las autoridades la rechazaron.

 

El C5 dice que no tiene capacidad

Por otra parte, criticó que las autoridades aseguren que los dispositivos de seguridad van a estar conectados al Centro de Comando C5, pues refirió que el personal ha señalado a los transportistas que no se cuenta con la plataforma necesaria para monitorear todas las unidades del transporte.

Comentó que, incluso, les han recomendado hacer grupos de Whatsapp para monitorear a los conductores, ante la falta de herramientas técnicas.

 

Unidades, sin equipamiento

A través de un recorrido realizado por las calles 13 Sur y la 7 Poniente, fue posible observar que son escasas las unidades que cuentan con dispositivos de seguridad. Estas pertenecen a la Ruta 3 que circula por la Libertad.

La falta de dispositivos se suma a condiciones como falta de asientos que pudo identificarse en las unidades, así como a vidrios rotos y llantas lisas.

Foto: Especial