La Comisión Nacional de los Derechos Humanos pidió que el gobierno de Guerrero y la administración federal apliquen medidas para proteger los derechos de los niños que fueron incorporados como policías comunitarios de Chilapa.

La CNDH pidió a la Secretaría de Gobernación y al Sistema para el Desarrollo Integral de la Familia que protejan los derechos de los niños.

El organismo que dirige Rosario Piedra Ibarra exhortó a las autoridades competentes a que sensibilicen a los líderes comunitarios sobre los daños irreparables que se generarán en los menores que participen en enfrentamientos armados.

“Implementen acciones para informar y sensibilizar a los líderes comunitarios, las familias y la población en general, sobre su responsabilidad como garantes de los derechos de las personas menores de edad, y sobre los daños irreparables que podría generar su involucramiento en conflictos armados”.

El jueves 23 de enero, la Policía Comunitaria de la Coordinadora Regional de Autoridades Comunitarias (CRAC) presentó a 19 niños armados con escopetas y aseguró que serían integrantes del cuerpo policiaco.

Los niños, de entre 6 y 17 años de edad, harán labores de policías en los municipios de Chilapa y José Joaquín Herrera.

Bernardino Sánchez Luna, jefe de la CRAC, aseguró que los niños recibieron entrenamiento y que se defenderían en caso de que los atacara la organización criminal Los Ardillos.