Ex agentes de la Policía Federal (PF) fueron asignados como escoltas de diputados, senadores,  funcionarios de la Presidencia, de Secretarios de Estado, ministros, magistrados, e incluso alcaldes.

Fueron 190 los ex agentes adscritos a esas nuevas tareas y quedaron bajo el mando de la Secretaría de Seguridad y Protección Ciudadana (SSPC) que encabeza Alfonso Durazo, tanto en la Ciudad de México como en el Estado de México, según una nota del periódico Reforma.

La dependencia federal también se quedó a cargo de 14 de los 29 vehículos que la extinta corporación tenía destinados para el servicio de guardaespaldas.

De acuerdo con una respuesta de información de la PF, fechada el 28 de noviembre, previo a su extinción fueron asignados 12 efectivos para el Poder Judicial, 8 para Pemex, 33 para ayuntamientos de Michoacán, Guerrero, Colima, Jalisco y Guanajuato y 20 para los gobiernos de Guerrero, Morelos, la Ciudad de México e Hidalgo.

Otros 12 están asignados a senadores de Baja California, la CDMX y Querétaro, mientras que 15 fueron asignados para la seguridad de diputados federales en la Ciudad de México y Morelos y 9 para legisladores locales de San Luis Potosí y Veracruz, de acuerdo con el informe, en poder de Reforma.