El edificio Rascón y la torre del campanario de la iglesia de Santa Clara, ubicados en el primer cuadro de la ciudad de Atlixco, representan un riesgo para la población, pues hasta el día de hoy se mantienen dañados tras el sismo del 2017.

Eduardo Laurernts, responsable de protección civil en el municipio, señaló que son las estructuras con mayor riesgo de colapso pues el terremoto dañó partes importantes de estos inmuebles.

A la fecha la fachada del edificio Rascón ubicado en la esquina de la 3 sur y 3 poniente se sostiene por una especie de garra de metal y de vez en cuando se desprenden pequeñas partes de la misma.

Por otra parte, la torre de la iglesia de Santa Clara, la cual, pese a pertenecer al templo no puede ser restaurada por el INAH debido a que se encuentra asentada sobre una propiedad privada, en tanto, lo polines siguen aguantando y los ciudadanos confiando en que ningún mal aire tumbe una de las piezas para que no se venga abajo.

 La política en el clero también marca diferencias, a eso se asume que este templo a dos años del sismo, continúe sin avance. El mayor riesgo es perder el enorme óleo de la virgen que se encuentra en el lugar y que hasta hace poco fue cubierto con maderas y plástico, por Fray Pablo Cabrera, quien teme que la humedad que genera el plástico dañe irremediablemente esa obra de arte.

Otro inmueble de riesgo se encuentra en la esquina de la calle 8 oriente y 4 norte, se trata de una casa habitación de dos plantas que hasta principios del 2019 contaba con polines para que la gente no pasara por la zona, pero estos han sido retirados con el tiempo, se desconoce si por los dueños o por los vándalos.

 A esto se suman todas aquellas casonas ubicadas en la calle 3 norte, basta caminar por ahí para recordar el miedo y la angustia que se vivió el 19 de septiembre del 2017, la calle se tuvo que abrir para dar mayor movilidad vehicular al centro de la ciudad.

Las cifras oficiales hasta el fin del gobierno anterior hablaban de más de un 60 por ciento en el proceso de reconstrucción de Atlixco, pese a ello existen muchos pendientes que el nuevo gobierno heredó.

Fotos: Maria Tellez