Entre la clase política que se dejó ver en el funeral del decano del periodismo en Puebla, Don Enrique Montero Ponce, estaban sus colaboradores, que compartieron con él micrófonos y redacción desde hace años y que llegaron a verlo como jefe pero también  como amigo.

A sus casi 92 años de edad, el locutor y autor de la columna "Esquina" ya presentía que sus últimos días se acercaban, dice su colaboradora Liliana Tecpanecatl.

"Tengo muchísimas anécdotas pero la que más me da nostalgia ocurrió hace como un mes cuando nos tocó conducir juntos. Llegó (a la cabina) tocó mi pancita (de embarazada) y me dijo: mira lo que es la vida, yo me voy y ella llega.

No me diga eso, le respondí. Y empezamos a bromear y le dije que todavía él tenía que cargar a mi hija, conocerla. Y me respondió: ya no me va a dar tiempo, pero va a tener una buena mamá y yo donde esté voy a estar al pendiente. Este es el ciclo de la vida y a nadie le debe de asustar".

Liliana es una de las colaboradoras que se encarga de cubrir desde hace muchos años diversas fuentes en la empresa que forjó Enrique Montero Ponce y que ahora pasará a ser administrada completamente por su nieta, Ana María Montero Rosano.

 

Con todos los gobernadores tuvo buena relación, hasta con RMV

Otra de sus entrañables colaboradoras y que ahora es la reportera de más antigüedad en la empresa, por haber iniciado su carrera en 1982 es Pilar Bravo, quien dedicó unos minutos en medio del luto para hablar de algunos aspectos de la relación de Montero con la clase política.

La especie de que era el consejero de los gobernadores tiene algo de realidad, recuerda Pilar Bravo pues muchas veces ella fungió como vínculo al ser la encargada de la fuente política, sin embargo aclara que más que un consejero el decano era más un enlace entre corrientes políticas.

Aunque fue severamente criticado por su parcialidad y marcado favoritismo hacia el PRI, esto no le impidió tener una buena relación con gobernadores, diputados y senadores, incluyendo al finado Rafael Moreno Valle, recordado por su postura de control y bloqueo hacia la prensa en Puebla, dice Pilar Bravo.

“(Se llevaba bien) con Melquiades, con Marín, con Bartlett, incluso con Rafael (Moreno Valle), como era nieto de doctor Moreno Valle. Al principio fue un poco difícil. Rafael entendió que Montero era el más viejo de los comunicadores y debía tener una buena relación, no fue como en los gobierno priístas pero sí tuvo buena relación", rememora :

Pilar Bravo también cuenta que  sobrevivió junto con Don Enrique a la evolución tecnológica, pues recuerda cómo tuvieron que dejar la máquina de escribir para migrar a la computadora, acoplarse a los celulares y reemplazar las grabadoras de carrete.

Foto: Agencia Enfoque