Para exigir al presidente Andrés Manuel López Obrador la cancelación del gasoducto Tuxpan – Tula, integrantes de grupos a favor del medio ambiente se manifestarán el próximo sábado en San Pablito, Pahuatlán, que visitará el mandatario.

Mediante un comunicado, integrantes del Consejo Regional de Pueblos Originarios en Defensa del Territorio de Puebla e Hidalgo, que mantienen acciones legales y de presión social contra el proyecto, rechazaron que el tema se minimice con alguna consulta informal como las que ha planteado el mandatario ante proyectos similares.

"Queremos decirle Sr. Presidente que nos parecería una gran burla a nuestra dignidad como pueblos indígenas, que pretenda hacer una de consulta a mano alzada sobre el gasoducto y los proyectos de muerte en la región. No permitiremos una burla así. No queremos ningún tipo de consulta, porque nuestra vida no tiene precio", señalan en texto fechado este 2 de enero.

Los inconformes resaltan que con el  ducto de 36 pulgadas de diámetro se atenta contra recursos naturales y culturales de una vasta región.

El gasoducto prevé transportar diariamente 886 millones de pies cúbicos de gas natural de Estados Unidos a lo largo de 263 kilómetros y está programado para durar hasta 30 años.

Según los opositores, la obra afectará a más de 260 mil personas de  459 localidades de 34 municipios en Veracruz, Puebla, Hidalgo y el Estado de México.

En Puebla tendrían daños  Honey, Tlacuilotepec y Pahuatlán, que visitará el presidente este sábado.

En Hidalgo están en riesgo Tenango de Doria y Huehuetla, municipios que comparten bosque mesófilo, tierra fértil, cascadas, ríos y manantiales.

Aun sin operar, el proyecto en sus etapas exploratorias ya ha provocado conflictos sociales, desplazamientos, división en las comunidades y disputas judiciales; agresiones de la empresa Transportadora de Gas Natural de la Huasteca (TGNH); y la llegada de la subcontratista italiana Bonatti que en el Plan Integral Morelos (PIM) se ha caracterizado por presionar a gobiernos estatales, agrega el comunicado.

Al desarrollarse el gasoducto se favorecen además otros proyectos de los que esperarían un freno en el gobierno de López Obrador, relacionados con fracking, minería a cielo abierto, hidroeléctricas, gasoductos, granjas porcícolas, piratería de artesanías y saberes locales, biopiratería, contaminación de ríos y arroyos y privatización del agua, señalan los defensores del medio ambiente.

Foto: Archivo