En octubre de 2019 se presentó la peor crisis en el sector automotriz nacional y local.

En Puebla, Volkswagen y Audi se sumaron a la tendencia mundial de baja en ventas y registraron hasta 19% en ese indicador

Al iniciarse ese mes tres empresas proveedoras de la industria automotriz y de autopartes de Puebla, recurrieron a los paros técnicos para evitar el recorte de personal ante la crisis del sector, informó René Sánchez Juárez, dirigente de la Federación Revolucionaria de Obreros y Campesinos (Froc). 

En entrevista, admitió que al menos tres empresas están entrando al paro técnico ya que la industria automotriz tiene altas y bajas, dependiendo de la demanda de vehículos y esto afecta a la economía de los trabajadores.

“Preferimos el paro técnico a que haya recortes de personal. Siempre es buscar el menor impacto negativo que pueda tener el trabajador, derivado de los comportamientos que siempre ha tenido la industria automotriz en altas y bajas de la demanda de vehículos”, señaló.

Detalló que los paros técnicos están convenidos desde los acuerdos que resultan de las juntas de conciliación y arbitraje, y recordó que durante el paro habrá una reducción de 50 por ciento del salario y se pueden adelantar vacaciones. 

“Las empresas están entrando en el proceso de paro técnico derivado de lo que está sucediendo en el sector automotriz (...) Hay convenios en la junta se conciliación y arbitraje para que con el paro técnico la gente quede con la mitad de su salario y puedan adelantar vacaciones”, detalló.

Por otro lado agregó que los sindicatos son los únicos responsables de que haya más o menos trabajadores eventuales, pero descartó despidos de sus trabajadores sindicalizados.

“Lo importante para nosotros es que el paro técnico lo tomamos como una medida provisional que nos permite mantener la plantilla laboral en lo que resta del año y esperemos que las cosas mejores para inicios del próximo año”, adelantó.

Mencionó que las empresas ya tienen programados sus paros y esto va de acuerdo a sus procesos de producción, por lo que solo se le informa al sindicato de las fechan en las que realizarán, para evitar contratiempos. 

“Son diferentes los tiempos; las empresas lo van programando de acuerdo a sus propios procesos de producción, solamente se le informa al sindicato que a partir de tal fecha se va a llevar el paro técnico; al menos tres empresas me han reportado, pero no tenemos un número definido”.

Aunque dijo que estas medidas sí afectan el ingreso de las familias, reiteró que es preferible tomar estas medidas que tienen un menor impacto a los despidos; por otro lado señaló que mientras la armadora Volkswagen no entre en paro, las proveedoras tampoco lo harán. 

La línea de fabricación de la SUV Q5 en la planta armadora Audi de México en San José Chiapa entró en paro técnico el lunes 28 de octubre, afectando a casi 3 mil trabajadores de dicha nave.

Así lo confirmó en entrevista el secretario general del Sindicato Independiente de Trabajadores de Audi de México (Sitiaudi), Álvaro López Velázquez, esto al señalar que dicho paro está programado para los tres turnos los días 28, 29 y 30 de octubre.

En tanto que los días 31 de octubre y 1 de noviembre se hará solamente reducción de la producción para acoplarse al tercer turno, teniendo actividades normales el primero y segundo turno. El paro técnico obliga a la empresa a pagar el 50 por ciento del salario a cada trabajador, lo que sí representa afectación para sus bolsillos.

La empresa Volkswagen México se irá a paro técnico en las líneas del Jetta y Golf durante las siguientes semanas y disminuirá la producción de la Tiguan, debido a un ajuste de producción y a la cancelación de pedidos por parte de proveedores nacionales y extranjeros.

Así lo revelaron a e-consulta trabajadores de la armadora alemana que además explicaron que el lapso que dure el paro la empresa lo tomar como días de vacaciones, aunque en el caso de que el trabajador ya haya agotado sus días de vacaciones, se les comienza a aplicar el pago al 50 por ciento.

Este descuento no se ve materializado de inmediato ya que el pago semanal les llega íntegro, pues los descuentos los realizan en los pagos extraordinarios como el bono de puntualidad o la prima del aguinaldo que se realiza en diciembre.

Reducción en la Tiguan por cancelación de pedidos

Las fuentes consultadas señalaron que en el caso específico de la nave donde se elabora la SUV Tiguan, el paro de labores se debió a la cancelación de un pedido de poco más de 7 mil unidades para los mercados nacional e internacional.

Ante esta situación, solamente el primer turno se encuentra laborando, el segundo y el tercero están en paro desde el lunes 21 de octubre y regresarán a sus actividades el próximo lunes 28 de octubre. Dejarán de producir en promedio 700 unidades diarias.

Jetta a paro 3 semanas por lo menos

Otro de los paros confirmado por los sindicalizados que desde el lunes no han acudido a laborar a la planta armadora con sede en Cuautlancingo, se da en la línea de producción del Jetta, donde sus dos turnos se encuentran en paro técnico.

Esta suspensión de labores ya había sido anunciada a los trabajadores y entró en vigor el lunes 21 de octubre. La fecha de retorno laboral es el próximo 13 de noviembre.

Las fuentes consultadas señalaron que los días laborables que quedan para este 2019 son pocos, pues se prevé que un siguiente paro técnico tenga lugar la primera semana laborable de diciembre, es decir, del 2 al 6 de ese mes.

Golf se suma a la crisis

Los ajustes en las líneas de producción no se quedan ahí, pues los empleados confirmaron que la tercera línea de producción con suspensión de labores es la que se dedica al ensamble del Golf.

En dicha nave, se acordó que el único turno con el que labora este sector se iría a paro también a partir del lunes y según el acuerdo, este duraría tres semanas y dos días, por lo que su retorno será igual que el de la línea del Jetta, el 13 de noviembre.

No obstante, este día el Sindicato Independiente de Trabajadores de la Industria Automotriz (Sitiavw) reconoció el paro en la línea del Golf, aunque aseguró que solo sería una semana, sin que hasta el momento se les haya comunicado a los trabajadores está adecuación.

La industria automotriz, uno de los principales motores de la economía poblana, atraviesa uno de sus peores momentos en la historia derivado de una crisis mundial que se ha visto reflejada en un detrimento en las ventas y ha provocado paros técnicos en las armadoras del consorcio Volkswagen.

Mientras este lunes 28 de octubre iniciará el paro técnico en la línea de la camioneta Q5, fabricada en la planta armadora Audi de San José Chiapa, la crisis en Volkswagen los obligó a parar la línea de producción de la Tiguan, Golf y Jetta desde la semana pasada, aunque solo esta última se mantendrá hasta el 13 de noviembre.

De acuerdo con cifras de agencias dedicadas al análisis financiero, a nivel global se experimentó durante 2018 una disminución del 0.6 por ciento en la venta de autos, mientras que en México esta industria sufrió una disminución del 7.5 por ciento entre enero y septiembre del presente año, en comparación con el mismo periodo del año anterior.

Asimismo destaca que la industria automotriz -que tiene en México a exponentes como Nissan, Ford, General Motors, Volkswagen, Audi, Jac o Kia- aportó durante 2018 el 3.6 por ciento del total del Producto Interno Bruto (PIB), además representó el 20.7 por ciento de la industria manufacturera.

Armadoras aportan 630 mdd a Puebla

En números, la industria automotriz para Puebla también representa uno de los principales ingresos ya que tan sólo entre enero y junio del presente año empresas alemanas, representaron el 73.81 por ciento de la Inversión Extranjera Directa (IED).

Este porcentaje significa 630.1 millones de dólares y es más del 53% del total de inversión que hicieron las empresas de ese país en todo México durante el primer semestre del año.

Ventas caen hasta el 19 por ciento

Las citadas cifras dan un panorama sobre la importancia de la industria automotriz en Puebla, que actualmente atraviesa una de sus peores crisis en la historia con registros que muestran caídas en las ventas de hasta el 19.1 por ciento.

De acuerdo con la Asociación Mexicana de la Industria Automotriz (AMIA) y la Asociación Mexicana de Distribuidores de Automotores (AMDA), entre enero y septiembre del presente año la marca Audi, con su planta de fabricación en San José Chiapa, reportó una disminución en las ventas del 19.1 por ciento.

Según los datos de esta organización, durante los primeros nueve meses de este año solamente se registró la venta de 8 mil 800 vehículos, cifra considerablemente menor a los 10 mil 908 que se comercializarán en el mismo periodo del 2018.

En lo que hace a la planta armadora Volkswagen, que pertenece al mismo consorcio que Audi, la disminución de ventas se reflejó en un detrimento del 8.9 por ciento ya que solamente logró colocar en el mercado 102 mil 779 unidades, en contraste con las 112 mil 845 que vendió entre enero y septiembre del 2018.

Las ventas del consorcio alemán que tiene en Puebla la mayor parte de su inversión, lo ubicó como la tercera firma a nivel nacional al acumular el 13.7 por ciento de los autos vendidos entre enero y septiembre de este año, por abajo de Nissan que se mantiene a la cabeza con el 20.3 y General Motors con el 15.8 por ciento del mercado.

Los paros y el impacto a las familias

Los paros técnicos obligados para evitar los despidos no deja de repercutir en las familias poblanas, pues durante este tiempo el trabajador sólo recibe el 50 por ciento de su salario.

El paro que viene para esta semana durante tres días de la línea Q5 en la planta de Audi, provocará que cerca de 3 mil empleados vean reducidos sus ingresos.

En el caso de Volkswagen la situación es similar y aunque los empleados reciben su cobro semanal de forma normal, aún durante el periodo de paro técnico, la empresa realiza los descuentos cada vez que llegan los pagos extraordinarios estipulados en el contrato de los empleados.

Es decir, los trabajadores esta armadora verán reflejados los descuentos derivados de los paros técnicos en el siguiente bono extraordinario, que en la mayoría de los casos será a fin de año.

Las ventas de Volkswagen y Audi de México en el país, al menudeo, cayeron  12.3 y 3.4 por ciento, respectivamente, al cierre de noviembre, según el más reciente informe de la Asociación Mexicana de Distribuidores Automotriz (AMDA).

Las ventas de la armadora alemana Volkswagen en noviembre fueron de 13 mil 694 unidades, es decir 1 mil 916 menos en comparación con el mismo mes de 2018, cuando vendieron 15 mil 610 unidades.

La reducción en las ventas en 12.3 por ciento ha impedido que Volkswagen se recupere de la crisis del presente año, pues en el acumulado de los primeros 11 meses del 2019, la empresa ha reportado la venta de 1 millón 187 mil 284 vehículos, que representan 7.6 por ciento menos que en 2018.

Por lo que hace a Audi de México, perteneciente al mismo corporativo, la caída de ventas en noviembre fue de 3.4 por ciento menos que en 2018, pues solo lograron colocar en el mercado 1 mil 117 vehículos, a diferencia del año pasado cuando vendieron 1 mil 156 unidades.

Pese a esta crisis automotriz, el grupo Volkswagen se mantuvo como el tercer lugar en el ranking nacional de ventas con 13.8 por ciento del mercado, tan sólo por debajo de Nissan (20.4 por ciento) y General Motors (15.8 por ciento), posiciones que se han mantenido iguales durante todo el año.

La captación de divisas del sector automotriz resultará superavitaria hasta 7% más en el 2019 con respecto al año previo, porque México vende vehículos con mayor valor agregado, aseguró Eduardo Solís, presidente de la Asociación Mexicana de la Industria Automotriz (AMIA).

En información publicada por El Economista se informa que la balanza comercial podría cerrar entre 85,000 millones de dólares y 89,000 millones de dólares para el cierre del 2019.

Con los resultados obtenidos, el sector automotriz impondría un nuevo récord en la historia para hilar tres años consecutivos de crecimiento y, sobre todo, destacará el aporte del valor en dólares que inyecta el sector a la economía mexicana.

El pronóstico inicial de la AMIA en la balanza comercial automotriz se ubicaría por arriba de 90,000 millones de dólares, en septiembre pasado tuvo un tropezón y el resultado arrojado fue deficitario 5.9% con respecto al mismo mes del año previo, informó El Economista.

“Hoy traemos crecimiento de 8.6% en el superávit en la balanza y por primera vez vemos una caída en las exportaciones en dólares durante el noveno mes del año; por eso es por lo que no me atrevo a decir que lleguemos a 90,000 millones de dólares, pero estaremos cerca”, dijo Eduardo Solís.

México cerró el 2018 con un superávit comercial automotriz de 83,000 millones de dólares, al representar un aumento de 17%, comparado con el 2017, cuando logró 70,766 millones de dólares, y en el 2016 la industria captó 62,898 millones de dólares.

“El valor de las exportaciones automotrices se ha elevado en dólares, esto es traducido porque exportamos autos de mayor valor agregado y más contenido nacional”, expresó el presidente de la AMIA.

El gobierno del estado y el sector empresarial no han sabido diseñar conjuntamente una política industrial que no dependa del sector automotriz, aseveró Juan Espinosa Vargas, presidente del Instituto Mexicano de Ejecutivos de Finanzas (IMEF).

“Han faltado industrias especializadas que vayan más allá de la industria automotriz, para que nuestra productividad crezca. Y si nuestra productividad crece, por supuesto que tendremos mejores salarios,” dijo según una información el periódico El Popular.

El tema de los salarios no puede simplificarse a describir qué estado paga más o menos, sino saber que el monto que recibe cada trabajador a final de mes está ligado a la productividad de todos los factores económicos, añadió el directivo del IMEF.

La productividad del estado, medida en pesos por hora trabajada, es de 108 pesos; por debajo de la media de 163 y muy alejado de entidades como Campeche, donde la productividad medida en moneda nacional es de 643 pesos por hora. “Se paga poco porque somos poco productivos como estado y como empresas, manufactureras y prestadoras de servicios,” dijo.

En prácticamente todos los diagnósticos del sector industrial poblano se expone una realidad que no se conoce, pero que no ha podido cambiarse, que es la dependencia de la industria poblana del sector industrial, en específico de Volkswagen y de Audi; en donde el problema por su puesto no son las armadoras, sino que Puebla no tienen otro tipo de industria que le un ingreso constante a la entidad y que erradique su dependencia del sector automotriz.

La esperanza radica en que en este 2020 haya un repunte en las ventas de Volkswagen y Audi a pesar de lo que la tendencia mundial avizora.