Con una inversión inicial de ocho millones de pesos, el gobierno capitalino colocó 1 mil 162 bolardos en cruceros considerados como de alto riesgo para peatones, medida que ha sido criticada por automovilistas y celebrada por peatones.

Según informó el gobierno capitalino, a través del programa “Entorno seguro” se realizan trabajos enfocados en redistribuir el espacio de las calles para dar preferencia a los transeúntes y se fomenten los traslados en diferentes modos de transporte.

En una entrevista que otorgó este miércoles, el gobernador Luis Miguel Barbosa Huerta comentó que recibió críticas de ciudadanos por la medida e incluso le pidieron que evitara la colocación de ese tipo de protectores.

Colocan estructuras en cruceros riesgosos

De acuerdo con la dependencia municipal, los bolardos fueron colocados con un previo estudio mediante el que se elaboró una estrategia de seguridad vial para disminuir los incidentes de tránsito.

Las zonas intervenidas fueron: 37 Norte y Prolongación Reforma (148); 31 Poniente y Bulevar 5 de Mayo (253), Colonia La Paz (76); La Margarita (193), Los Héroes (71); Bulevar Carmen Serdán y Calle 5 de Febrero (326).

Otras zonas en donde se colocaron fueron la avenida Aarón Merino Fernández y Prolongación de la Reforma; en los bulevares Hermanos Serdán, Norte, San Felipe; así como en la 4 Poniente y la Diagonal Defensores de la República.

Los bolardos también se encuentran en los cruces de la carretera federal a Tehuacán y la 16 Oriente; la avenida Las Torres e Independencia; así como en las 11 Sur y sus cruces con las calles 105, 109 y 113 Poniente, además de la salida hacia el Periférico Ecológico.

Según informó la dependencia, en esas zonas los atropellamientos son constantes, por lo que resultaba necesario colocar estructuras que protejan a los transeúntes de los automovilistas y habrá otras zonas que también serán intervenidas.

Automovilistas han censurado la medida al asegurar que los bolardos han reducido el margen de maniobra en las calles y han hecho lento el tránsito, particularmente en el crucero de San Felipe, en donde hay ascenso y descenso de pasajeros, además del paso de vehículos pesados, pues es la salida hacia la autopista a México y a Orizaba.

Para Armando, quien recorre la ciudad a diario, pues es repartidor en una empresa, los bolardos solo entorpecen el paso de los vehículos, sobre todo en horas pico pues los conductores de las unidades del transporte público no los respetan y se paran a media vialidad para subir o bajar usuarios.

Para Jaime, quien frecuentemente transita por el bulevar Hermanos Serdán, los protectores son una buena medida, pues evitan que automóviles quieran circular a una alta velocidad poniendo en riesgo la vida de los peatones.

Coincidieron Alejandra y Claudia, quienes dijeron sentirse más seguras con ese tipo de protecciones, principalmente en zonas como la avenida 4 Poniente y 11 Norte.

La secretaría indicó que una vez que se concluya la instalación de los bolardos, se dará a conocer el monto de recursos que se destinó a su instalación.

Foto: Agencia Enfoque