Productores agrícolas de la zona de Oriental enfrentan la imposibilidad de explotar sus pozos de agua por la reventa de concesiones de la Comisión Nacional del Agua (Conagua) por parte de particulares que fueron beneficiarios con varias licencias en los pasados gobiernos federal y estatal.

De acuerdo con los afectados, los precios alcanzan montos que incluso triplican el costo de sus terrenos y que les han llevado a la inactividad de sus cultivos.

Hace año y medio, relata Fernando Dávila Aguirre, compró al Sistema de Administración Tributaria (SAT) un predio de 21 hectáreas localizado en la comunidad de Miravalle que se puso a la venta en una subasta de bienes embargados.

Con un costo de 540 mil pesos y documentos que acreditaban que contaba con agua explotable, le pareció que podría hacer negocio ahora que enfrenta las vicisitudes de la tercera edad.

Sin embargo, se encontró con que sin los permisos de Conagua, explotar los pozos le podía representar multas de hasta 800 mil pesos, monto también superior al valor del predio.

Regularizarse tampoco fue una vía pues en la misma dependencia federal le explicaron que las concesiones en Oriental ya se habían agotado.

Lo peor vino cuando funcionarios de la delegación en Puebla, tanto de oficinas, como a cargo de los supervisores en campo, le sugirieron contactar a los particulares beneficiados.

Entre ellos, dijo, destaca una persona de apellido Limón quien con intermediarios le hizo saber que revender la concesión a 12 pesos el metro cúbico y que por las características de su predio podía fijar un monto cercano al millón 700 mil pesos.

En su caso, el también afectado Fernando Bachir Taja relató que él enfrenta esta misma situación, pero en un predio más pequeño cuya concesión le saldría en unos 1.2 millones de pesos.

Tan solo en Miravalle, dijo, conoce a otras cinco personas en esta situación y estiman que esto se haya replicado a otras comunidades de Oriental.

Aunque han buscado apoyos de autoridades estatales y federales para explotar sus predios, lo único que les han respondido es que los pueden afiliar al programa de Sembrando Vida con árboles frutales, que advierten, también requieren del riego.

Ante la imposibilidad de regularizarse, los afectados piden ahora que el gobernador Luis Miguel Barbosa Huerta intervenga para que se revise la forma en que se entregaron las concesiones en el pasado y el uso que ahora se les da.

Foto: Archivo