Tras poco más de un año de espera, los seguidores de Club de Cuervos por fin pudieron disfrutar de la cuarta y última temporada de la primera serie mexicana producida por Netflix. Con esta entrega Gaz Alazraki pone fin a una historia que puso en el mapa de la plataforma de streaming a las producciones nacionales y que abrió camino para la realización de otras más como Ingobernable, Narcos: México y Diablero, solo por mencionar algunas.

Las grabaciones de la serie que arrancó en 2015 tuvo locaciones en diversas partes del país, siendo el pueblo de Tepotzotlán, en el Estado de México, donde la producción de Alazraki recreó el pueblo ficticio de Nuevo Toledo, sitio en el que se desarrolla gran parte de la historia, así como la Ciudad de México.

A partir de la tercera temporada la historia versó sobre la pérdida del estadio de los Cuervos, por lo que el equipo tuvo que ser trasladado temporalmente a Puebla, donde un adinerado empresario y su hija se encargaron de facilitar los fondos para que el equipo de los hermanos Iglesias pudiera seguir teniendo un estadio donde jugar.

En abril del 2018 la producción de Club de Cuervos se trasladó a la capital poblana para arrancar con las grabaciones de su temporada final, por lo que en los capítulos estrenados recientemente se pueden identificar algunos de los sitios que sirvieron como locación para la grabación de los episodios de la serie.

Durante los primeros capítulos de la serie protagonizada por Mariana Treviño y por Luis Gerardo Méndez el Estadio Cuauhtémoc apareció numerosas ocasiones, además de algunos sitios del Centro Histórico como el Edificio de Protocolos, la Plaza de la Democracia del Carolino y el Jardín del Arte.

Estadio Cuauhtémoc

Plaza de la Democracia

Jardín del Arte

Edificio de Protocolos

Foto: Especial/Netflix