Al insistir en que la ratificación de Martha Erika Alonso Hidalgo como gobernadora fue una decisión “antidemocrática” y “equivocada”, el presidente ­Andrés Manuel López Obrador anunció que no vendrá a Puebla en los próximos días, debido a que no sería un acto “prudente”.

El mandatario presumió que presiones políticas orillaron a los magistrados del Tribunal Electoral del Poder Judicial de la Federación (TEPJF) a validar el triunfo de la panista, una vez que los cargos que ocupan esos funcionarios se deben a cuotas de que los partidos tuvieron durante el “viejo régimen”.

López Obrador retomó el tema de Puebla durante su conferencia de prensa de este lunes, cuando fue abordado por los reporteros sobre la inconformidad de los integrantes del Poder Judicial de la Federación (PJF) por el recorte a sus salarios que impulsa el Ejecutivo.

“… para que no se vaya a malinterpretar, no voy a ir en estos días a Puebla, por la situación que prevalece, además, yo estoy asistiendo a actos públicos y no es lo más recomendable, que públicamente me acompañe o yo la acompañe, o que yo vaya solo, entonces, vamos a esperar a ver qué pasa”, declaró en referencia a la gobernadora electa.

Además indicó que planea integrar al ex candidato de Morena, Luis Miguel Barbosa, a su administración, aunque aún desconoce la tarea que le encargará.

“Miguel Barbosa es un destacadísimo dirigente, tiene todo nuestro respeto, mi admiración porque ha hecho un gran esfuerzo a pesar de su estado de salud, es una gente vinculada al pueblo, cercano a los ciudadanos, y sí lo voy a invitar a participar pero va a depender de lo que él decida, con absoluta libertad. No sé en qué encargo, porque aquí más que cargos son encargos. Él nos puede ayudar como muchos otros hombres y mujeres que nos están ayudando y que van a ser también convocados a funciones. Todavía no terminamos de integrar todo el equipo porque queremos ir despacio, que sea gente honesta la que ingrese a ocupar los cargos”, declaró el presidente de México.

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