Cuando la adrenalina está al máximo y el afán de lograr fotos osadas han hecho que muchas personas pierdan la vida.

Una mujer de la India, de 35 años, se encontraba con su marido el pasado 19 de junio y decidieron tomarse una selfie cerca de un acantilado de 270 metros de altura.

Pero tras tomarse la foto, la mujer se precipitó por el acantilado muriendo al instante, según informan medios locales. La tragedia ocurrió en la localidad de Matheran, cerca de Bombay, al oeste del país asiático.

“Su marido nos dijo que perdió el equilibrio debido a las fuertes corrientes de viento y cayó del acantilado”, relató un oficial de policía de Matheran.

El cadáver de la mujer fue hallado horas más tarde por un equipo de búsqueda formado por autoridades y residentes locales, informó el portal RT.

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