Sociedad

Demandan políticas públicas para abatir desigualdad entre géneros

Demandan políticas públicas para abatir desigualdad entre géneros
Por Ana Fernández | Viernes, Junio 1, 2018 |
Académicos señalan que candidatos a puestos de elección popular tienen que trabajar en la generación de propuestas que garanticen la igualdad de oportunidades

Una amplia brecha económica, laboral, educativa, de oportunidades y movilidad social entre mujeres y hombres persiste en México, coincidieron académicos e investigadores.

Durante el panel “La desigualdad en México, retos y desafíos”, que desarrolló la Universidad Iberoamericana (UIA) de Puebla, en el marco del proceso electoral en turno, estudiosos abordaron las diferencias que existen entre hombres y mujeres.

Esta condición prevalece en el margen de oportunidades que tienen las mujeres de insertarse en el mercado laboral, en relación a la de los hombres, y una vez dentro, acceder a un nivel de ingresos y prestaciones similares, señalaron.

Rodolfo de la Torre, del Centro de Estudios Espinosa Yglesias (CEEY), Natalí Hernández de CAFIS AC y Liza Aceves, investigadora de la BUAP, enfatizaron que los candidatos a puestos de elección popular tienen que trabajar en la generación de propuestas que garanticen la igualdad de oportunidades.

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Liza Aceves López, investigadora del Instituto de Ciencias Sociales y Humanidades de la BUAP, explicó que en México persiste el estereotipo de que la mujer es la única que puede desempeñarse como empleada doméstica y atender las tareas del hogar sin que este trabajo sea remunerado.

“Se asume que las mujeres hacen estas tareas de mejor manera que los hombres pero ni siquiera es una labor reconocida. De lo contrario, en México 2.5 millones de empleados domésticos formarían parte de la fuerza laboral”.

Recordó, de acuerdo con el INEGI, que el trabajo no remunerado doméstico y de cuidados equivale al 24.2% del Producto Interno Bruto (PIB), sin embargo la mayoría de mujeres lo realizan sin un contrato o prestaciones laborales.

Indicó que esta retención de las mujeres en el hogar surge desde el núcleo familiar cuando se les asignan más tareas que a los hombres al considerar que ellas tienen mayor cuidado y desempeño en las mismas. De ahí que de todas las labores del hogar, 77.2% son realizadas por mujeres y 22.8%, por hombres.

“Recluir a mujeres de bajos estudios a espacios laborales donde no las capacitar ni las remunera, no les permite tener otras oportunidades. La labor doméstica es un trabajo feminizado e informalidad”, declaró.

En tanto, Natalí Hernández, de CAFIS AC, expuso que estudios apuntan que para reducir la brecha de desigualdad entre hombres y mujeres en salud, educación, económica y empoderamiento político se requiere de hasta 217 años.

“Puebla es un caso particular. Es primer lugar en violencia física y sexual; las mujeres reciben en promedio un pago de 25 pesos por hora de trabajo; somos el lugar 23 en participación económica de las mujeres y el séptimo con mayor brecha laboral”, expuso.

Políticas públicas debe garantizar igualdad en oportunidades

Rodolfo de la Torre, representa del CEEY, explicó que para reducir la brecha de desigualdad entre hombres y mujeres es necesario que desde el hogar se abra la oportunidad a las mujeres de acceder a un mayor grado de estudios.

Detalló que para tener una educación de calidad se tiene que asegurar su permanencia en el nivel medio superior y la continuación de sus estudios al término de este nivel, que es donde se da la mayor deserción escolar.

Para ello -recalcó- se requiere de la generación de políticas públicas para apoyar los estudios de los jóvenes, pero también que promuevan entre los empleadores la generación de fuentes de trabajo formales, puesto que sólo el 40% de la población cuenta con seguridad social.

“El tipo de trabajo e ingresos que perciba una persona tiene que estar condicionado a sus esfuerzos, asociado al mérito y no a una condición de género. Pero también mala empresas tienen que garantizar circunstancias que contribuyan a favorecer esa movilidad”, sentenció.

Los investigadores coincidieron que la presentación de políticas públicas locales o nacionales contribuyen a diversificar la riqueza ampliando las oportunidades entre hombres y mujeres.

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