Tres días después de la última fecha anunciada por autoridades municipales para entregar la renovación del Camino al Batán, quienes recorren la vialidad del Suroriente de la Ciudad aún padecen el mal estado del muro de contención.

Durante un recorrido realizado por la parte de 1.7 kilómetros en que se cambió el pavimento, se observa que todavía no se hacen modificaciones en la parte central dañada por accidentes y deterioro.

Desde el entronque con la Av. Fidel Velázquez, hasta el Fraccionamiento Lomas del Ángel, tramo que abarca un kilómetro, se contaron cuatro puntos con material desprendido y uno más en donde este desapareció por completo.

De acuerdo con vecinos de la zona, esto facilita que se den vueltas en ‘u’ a la mitad de una curva y que, por la amplia distancia entre los pasos peatonales delimitados, estos aprovechen para cruzar por ahí.

Como vecino de la zona, dijo Cristian Díaz, esperaría que, si ya se hizo una inversión a la vialidad, se arregle también esa infraestructura a fin de evitar más accidentes y desprendimientos.

“Para retornarte ilegalmente está bueno que esté así, pero está mal si ya arreglaron el resto que se quede mal, esperaríamos que lo dejen derechito”, comentó el habitante de uno de los fraccionamientos.

Según lo anunciado por autoridades municipales, a lo largo del tramo remodelado en Camino al Batán, se colocarían también reductores de velocidad que en la recta final de la obra no se han visto.

Hace unos días, explicó Díaz, pensó que los elementos de seguridad vial ya se habían colocado, sin embargo se dio cuenta de que sólo se trataban de algunas líneas recién pintados.

Por lo que le toca ver, agregó por otro lado Gerardo Luna, vendedor de tacos a las afueras de un fraccionamiento, quienes más padecen riesgos por el estado del muro de contención, son operadores de transporte público.

“Es el mayor riego porque ellos ocupan más carril y luego sí son los más atrabancados, los autos sí ocupan menos”, comentó.

Para esta obra con costo de 20.1 millones, se planteó primero la entrega para antes del 5 de mayo y después para el 10 de mayo, el argumento de los retrasos ha sido la complicación con obras hidráulicas.