El desplome del avión brasileño en Colombia provocó la muerte de 71 personas, de las cuales 22 eran futbolistas del equipo de futbol Chapecoense, 22 eran periodistas, 20 eran parte de la directiva y el personal técnico y 7 era la tripulación de la aeronave.

Durante la madrugada de ayer, la tripulación del avión de la empresa LaMia se declaró que emergencia por fallas en el circuito eléctrico y sin combustible y minutos después la aeronave se desplomó.

En una parte de la conversación que fue difundida en los medios, se escucha cuando el piloto del avión solicita prioridad para la aproximación y avisa que tienen un problema de combustible.

—El vuelo LaMia CP-2933 en acercamiento. Solicitamos prioridad para la aproximación se nos ha presentado un problema de combustible —dice el piloto—.

—Entiendo. Solicita prioridad para su aterrizaje igualmente por problema de combustible. ¿Correcto? —le responde laTorre de Control—.

—Afirmativo.

—Atento. Le daré vectores para proceder al localizador y efectuar la aproximación. En aproximadamente siete minutos iniciaré la confirmación.

La Torre de Control le pidió al piloto que describa su ruta y que mantenga el rumbo para el aterrizaje.

El piloto responde y asegura que está atento y repite que quiere los vectores para el aterrizaje.

La Torre de Control responde que hay un avión debajo y que el personal está revisando la pista porque una aeronave podría haber perdido combustible.

—¿Qué tiempo tiene para permanecer en su aproximación? —le pregunta la Torre de Control—.

—Con emergencia de combustible, señorita. Por eso hemos establecido de una vez curso final —respondió el piloto.

La Torre de Control le solicitó al piloto que realizara algunas maniobras. 

Instantes después el piloto volvió a decir que la aeronave tenía una falla eléctrica total y que estaba sin combustible.

“El vuelo CP-2933 reportamos que tiene falla eléctrica total y está sin combustible”, dijo el piloto.

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