Durante julio de 2016, los consumidores poblanos se mostraron pesimistas acerca del estado general de la economía del país y sobre su situación financiera personal.

De acuerdo con el Índice de Confianza del Consumidor (ICC) elaborado de manera conjunta por el Instituto Nacional de Estadística y Geografía (INEGI) y el Banco de México, este indicador económico presentó una reducción de 1.8 por ciento, en comparación con el mes anterior.

El documento reveló que la población se siente menos segura sobre la estabilidad de sus ingresos, por lo que han disminuido sus compras, principalmente de bienes durables, tales como muebles, televisor, lavadora y otros aparatos.

El INEGI advirtió que al ser menor la confianza, los consumidores tienden a ahorrar más de lo que gastan, lo que podría provocar contracciones en la economía.

Asimismo, aumentó en un 7.4 por ciento la percepción de que la economía del país no mejorará para el próximo año.

El índice se conforma de cinco indicadores parciales que recogen las percepciones sobre: la situación económica actual del hogar de los entrevistados; la situación económica esperada del hogar; la situación económica presente del país; la situación económica futura del país; y qué tan propicio es el momento actual para la adquisición de bienes de consumo duradero.