Académicos del Instituto Tecnológico y de Estudios Superiores de Monterrey (ITESM) Puebla advirtieron que la Norma Oficial Mexicana de Emergencia que establece los límites de emisión de contaminantes más estrictos para vehículos que circulen en la Megalópolis, donde se encuentra el estado de Puebla, se puede traducir en un aumento en ventas de automóviles nuevos pero no asegura una reducción de la contaminación.

Alejandro Pérez Villaseñor, director académico de la carrera de Ingeniero Civil del ITESM Puebla, resaltó que la venta de autos nuevos puede ser una consecuencia indirecta de la nueva norma, debido a que las personas que ya tienen auto querrán cambiarlo para comprarse uno nuevo que tendrá la posibilidad de no acudir a centros de verificación por un lapso de dos años.

Agregó que en Puebla, al menos 30 por ciento de la población viaja en automóvil particular, por lo que, parte de los dueños de autos buscará endeudarse para adquirir un vehículo nuevo.

“Cuando se instaló por primera vez el tema de la verificación se vio un aumento importante de autos nuevos. Se puede presentar la situación otra vez aunque ahora tenemos el caso de problemas económicos en las familias. Aunque no se verá un boom en la venta de autos nuevos pero sí se podría incrementar. La situación macroeconómica del país también afecta para que la población se pueda comprar un nuevo auto”, comentó.

En la mesa de análisis “La norma Oficial Mexicana de Emergencia en Puebla” realizada en el ITESM Puebla, Pérez Villaseñor lamentó que la nueva norma castigue a los propietarios de autos pero no fomenta el uso de medios amigables con el ambiente.

“Se establece el Sistema de Diagnóstico a Bordo como método de prueba principal para la certificación de emisiones de vehículos, a partir del año 2006, que en su condición de vehículos nuevos deben contar con dicho sistema; y del Método de Prueba Dinámica que ya se aplica en los centros de verificación de Puebla y que será para los vehículos automotores en circulación, año modelo 2005 y anteriores”, comentó.

Por su parte, Aura Elena Moreno Guzmán, catedrática y especialista en cambio climático, ecosistemas y biodiversidad, del Tecnológico de Monterrey en Puebla, resaltó que, de acuerdo con la Secretaría de Medio Ambiente y Recursos Naturales (Semarnat), la nueva norma tendrá una vigencia de seis meses, con la posibilidad de que sea prolongada hasta un semestre más.

“Desde mi punto de vista se debe pensar más allá de una norma emergente para salir de los problemas que ahora enfrenta la Ciudad de México y pensar en acciones para que se dejen de usar los autos, mejorar en ciudades como Puebla el transporte público y fomentar un uso de la bicicleta”, destacó.