Una comisión de vecinos de Sanctorum acudió hoy a la Comisión Nacional del Agua (CONAGUA) para denunciar que  la empresa textil Hilfor Especialidades SA de CV, continúa arrojando aguas negras a cielo abierto a un terreno baldío, por lo que la contaminación que afecta a la Junta Auxiliar se ha extendido ya al centro del municipio.

Aunque vecinos han denunciado al ayuntamiento de Cuautlancingo y a la Procuraduría Federal de Protección al Medio Ambiente (Profepa), la textilera, que inició operaciones a finales del 2013 -- en la zona industrial de Sanctorum, calle Bernardo número 401--, continúa descargando impunemente sus residuos líquidos en un terreno ubicado en la parte trasera de la empresa.

Pobladores que dijeron estar dispuestos a cerrar el paso a la empresa aseguraron que pese a las reiteradas denuncias ante el representante subalterno de Sanctorum, Javier Escalante Sánchez y el edil de Cuautlancingo, Félix Casiano Tlahque y una decena de oficios a Profepa, el agua negruzca con olor fétido sigue arrojándose en el terreno donde pueden percibirse  quemaduras en la tierra y muestras contaminantes en el pasto y vegetación del terreno.

Dolor de garganta, cabeza, infecciones respiratorias, urticaria, picazón en la nariz y naúseas se han agudizado por el olor que pobladores tienen que soportar sin que autoridades detengan la descarga de la empresa que, aseguran, opera en la clandestinidad.

“Lo único que logramos con las denuncias es que el tiradero de las aguas o el líquido que puede ser ácido que se tiraba en el predio con una manguera, se haga ahora de noche. En la mañana el olor es insoportable pero no hay autoridad que le detenga”, acusaron vecinos.

Rafael Ramírez, regidor de Medio Ambiente en Cuautlancingo, hizo un llamado a Germán Sierra Sánchez, director de Conagua, a la Profepa y a la Semarnat a realizar las inspecciones correspondientes y diagnosticar qué tipo de aguas son las que han sido descargadas por años en el terreno baldío.