Miguel López Zepeda, secretario del Sindicato de Construcción Ignacio Zaragoza, denunció que al menos cuatro de cada diez trabajadores del gremio carecen de seguridad social y el resto de las prestaciones laborales.

Ante ello, los empleados quedan desprotegidos en un accidente laboral o incluso no tendrán pensiones ni jubilaciones al llegar a la vejez.

López Zepeda dijo que el porcentaje es tan solo una aproximación debido a que hay una cifra negra de los trabajadores de la construcción que se emplean para obras en los fraccionamientos exclusivos y privados, donde la autoridad laboral llega a hacer inspecciones solo tras el término de los proyectos y no durante su ejecución.

Aunque descartó que se esté empleando a sectores vulnerables en la industria –como menores de edad- sí reveló que al menos el 40 por ciento de la fuerza laboral lo hace en la informalidad, sin que los patrones les den de alta en el Instituto Mexicano del Seguro Social (IMSS) y mucho menos, les otorguen otras prestaciones como reparto de utilidades.

Precisó que los patrones son indiferentes a afiliar a sus empleados, así trabajen por contratos de tres meses o de un año, y sin importar que sea obra pública o privada.