Comerciantes del mercado “La Fayuca” solicitaron a las autoridades estatales y municipales que refuercen la vigilancia policiaca en ese centro comercial, toda vez que temen por su seguridad y la de los clientes, debido a que el ex líder de los locatarios, Isidro Rosas López, alias La Coneja, y otro hombre llamado Eligio Cerón, despojaron al comité de sus oficinas con un grupo armado y se autonombraron representantes de los vendedores.

Los afectados relataron que, el pasado 10 de marzo, Isidro Rosas irrumpió en las instalaciones del comité –en ese mismo mercado- y con un grupo de choque que contrató se apoderó de las oficinas, así como del dinero de los cobros para el funcionamiento de La Fayuca.

Aseguraron que el ex dirigente se autonombró secretario y elaboró un acta constitutiva sin el acuerdo de los demás comerciantes, por lo que –afirmaron- el documento no tiene validez.

En ese sentido acusaron a Isidro Rosas de estar usurpando funciones, ya que presumiblemente pretende hacerse cargo de los cobros a los comerciantes.

Estos últimos se oponen a ello y quieren que continúe en funciones el actual comité, cuyos representantes son Aurelio Peña y Alberto Paredes, secretario general y subsecretario, respectivamente.

Los vendedores y el comité temen que, al tratar de recuperar las instalaciones robadas, ocurra una tragedia en ese mercado, pues los hombres contratados por Isidro Rosas resguardan las oficinas y se encuentran armados con pistolas a modo de intimidarlos.  

Mencionaron que los actuales representantes de  los locatarios ya presentaron la denuncia correspondiente contra Isidro Rosas y Eligio Cerón, por el delito de despojo y lo que resulte. Sin embargo hasta el momento no han tenido una reacción de la Fiscalía General del Estado (FGE).

Por ello los inconformes solicitaron a las autoridades policiales y ministeriales que intervengan en el caso y actúen contra los acusados.

Asimismo recordaron que no es la primera vez que Isidro Rosas enfrenta un señalamiento por el mismo delito –despojo-, además de que en marzo de 2010, fue detenido por la extinta Policía Metropolitana, toda vez que en su poder se le encontraron 15 carrujos de marihuana y al menos 14 pastillas psicotrópicas.