Ciudad de México. La contaminación del río Atoyac, sobre todo por desechos industriales, afecta a más de 2 millones 300 mil pobladores de 22 municipio del estado de Puebla; lo que significa el 40 por ciento del total de la población en esta entidad.

Así lo advierte en la Cámara de Diputados federal el grupo parlamentario de Morena, que mediante un punto de acuerdo destaca que, de acuerdo a lo lugareños, las aguas del río se tiñen de colores por las noches y fines de semana, cuando no hay inspecciones de las autoridades a desagües y plantas de tratamiento

Añade que el río Atoyac es contaminado por 50 municipios de Tlaxcala y Puebla, que descargan sus aguas residuales al aire libre y por al menos mil industrias que no cuentan con plantas de tratamiento o no funcionan adecuadamente, y ello ha ocasionado que este afluente tenga al menos 25 sustancias nocivas y sea un foco de infección para las enfermedades como hepatitis, cáncer y cólera.

“Entre las causas de contaminación encontramos las descargas de compañías textiles, alimenticias, químicas y petroquímicas, de bebidas, metalmecánicas, automotrices y de autopartes y productoras de papel; en dichas descargas se encuentran componentes químicos, tales como plastificantes del tipo de los ftalatos, pesticidas como el Aldrin, y compuestos policíclicos aromáticos como el trifenilo y el crisano, y su aroma a azufre indica un alto contenido de sustancias reductoras, entre muchos otros desechos inorgánicos”, indica el documento.

Subraya que esta situación ha generado una creciente contaminación, tanto en cantidad como en calidad de los vertidos agropecuarios, industriales y domésticos en los cuerpos de agua superficiales, a tal grado, que sus aguas no se consideran aptas para recreación, pesca, vida acuática y consumo; sin embargo, a pesar de la contaminación esta agua es utilizada para la irrigación de productos de consumo humano.

El punto de acuerdo destaca que esta situación ya ha sido denunciada en diversos foros e incluso ante el Tribunal Latinoamericano del Agua en marzo de 2006, en donde se resolvió:

Reconocer la responsabilidad de las industrias que descargan sus aguas al río Atoyac; reconocer la omisión y negligencia de las instituciones gubernamentales locales, estatales y federales al no efectuar los controles debidos a los vertimientos de estas industrias, violando así la legislación mexicana; y exhortar al grupo de empresas contaminantes a comprometerse, conjuntamente con la autoridad ambiental y las organizaciones civiles, en el diseño y puesta en marcha de un plan de rehabilitación de la cuenca del río Atoyac.

El grupo parlamentario de Morena recalca que la mayor parte del río Atoyac es altamente tóxico y representa un peligro severo para los 1.2 millones de personas expuestas en las proximidades del río.

“Se han reportado niveles elevados de leucemia o daño renal en las zonas fuertemente contaminadas como Villalta, San Baltazar y Santa María; habitantes de la zona sufren de un nivel elevado de daño genotóxico y con ello el riesgo de padecer cáncer”, dice.

De las industrias que descargan sustancias directamente al río Atoyac y que fueron evaluadas por el Instituto Mexicano de la Tecnología del Agua, 78 por ciento no cumplió lo establecido en la norma NOM-001 para algunos de los parámetros básicos como son metales pesados; 74 por ciento de las industrias presentaron niveles de toxicidad altos. Esos datos indican que las industrias no limpiaron sus cargas contaminantes e intoxican el río, el cual es propiedad nacional.

Por ello, los diputados de Morena propondrán que la Cámara de Diputados exhorta a los titulares de la Secretaria de Medio Ambiente y Recursos Naturales a través de la Comisión Nacional del Agua y de la Procuraduría de Protección al Ambiente a que realice todas las acciones tendentes al saneamiento del río Atoyac.

Además de hacer públicos los resultados de todas las acciones llevadas a cabo para el saneamiento de la cuenca del río Atoyac (Zahuapan-Atoyac) de 2010 a 2015.

Y que el Poder Legislativo federal emita un exhorto a los gobernadores de Puebla y Tlaxcala para que, en coordinación con dichas dependencias federales, lleven a cabo todas las acciones tendentes al saneamiento del río Atoyac.