La inseguridad alimentaria en África, donde se estima que 14 millones de personas pasan hambre a causa de las prolongadas sequías que afectaron las cosechas, es motivo de preocupación entre los expertos del Programa Mundial de Alimentos (PMA).

Además  de las sequías de 2015, el evento meteorológico El Niño está empeorando la situación en 2016.

El PMA advirtió que la ventana para plantar cereales se cierra rápidamente debido a la falta de lluvias en muchas áreas, generando un panorama alarmante.

La cantidad de personas que no tiene suficiente comida podría aumentar significativamente en los próximos meses, apuntó la agencia de la ONU.

Los más vulnerables son los pequeños agricultores encargados de la mayor parte de la producción.

Los países más afectados son Malawi, Madagascar y Zimbabue. Pero también preocupa la situación en el sur de Zambia, el mayor proveedor de cereales para la producción de pan en la región.

El PMA indicó que desea aumentar su programa de asistencia en los países más afectados, pero lamentó la gran escasez de fondos para esos operativos.