El Instituto Nacional de Bellas Artes (INBA) lamentó el eventual desmantelamiento del Museo Bello, sin embargo dijo que la autoridad que debe actuar en este caso es el Instituto Nacional de Antropología e Historia (INAH), por encargarse de la protección del patrimonio histórico y cultural.

Así respondió el INBA a la solicitud del Comité Defensor del Patrimonio Histórico, Cultural y Ambiental de Puebla y de la Fundación Manuel Toussaint, para que se evite que las colecciones del Museo Bello salgan del recinto para alimentar al Museo Internacional Barroco, que se abrirá el próximo 2 de febrero.

No desmantelar colección, demandan

Mediante un escrito enviado a la directora general del INAH, Teresa Franco; a la directora del INBA, María Cristina García; al delegado del INAH en Puebla, José Francisco Ortiz; el alcalde Antonio Gali; el secretario ejecutivo del CECAP, Jorge Alberto Lozoya, y el director de Museos del Gobierno del Estado, Ernesto Cortés, el comité solicita que la colección del Museo Bello no sea desmantelada.

La misiva también se envió al regidor Félix Hernández, de la comisión de Regidores del Centro Histórico.

La agrupación de expertos hace hincapié en que la disposición testamentaria del recinto establece que las pinturas y obras de arte permanezcan tal cual lo pidió el señor José Luis Bello, fundador del museo.

Detener fragmentación del acervo

El comité también destaca que el concepto museográfico es "muy valorado" y consiste en "conservar en su espacio original un acervo artístico formado por un coleccionista particular", ya que en el testamento quedó asentado que "la galería sobre la cual versa el curso en oposición, no podrá de ninguna manera trasladarse a otra casa o modificarse en algún modo".

Para los defensores del patrimonio, la desintegración del 10 por ciento de los objetos incluidos en el inventario del Museo Bello "representa un atentado a la conservación del conjunto museístico".

Ante esta situación los expertos que firman el documento, Rosalva Loreto y Ambrosio Guzmán, representantes del comité defensor, así como Montserrat Gali, de la Fundación Toussaint, piden que se detenga la fragmentación de una de las colecciones que forman parte del acervo del museo.

De igual forma solicitaron que en caso de que se haya tramitado el préstamo original, se presenten los permisos pertinentes.

Lamenta INBA posible desintegración

En contestación a la carta del Comité Defensor del Patrimonio Histórico, Cultural y Ambiental de Puebla y la Fundación Manuel Toussaint, la coordinadora Nacional de Artes Visuales del INBA, Magdalena Zavala, manifestó que la coordinación "lamenta la posible desintegración de la colección del Museo Bello".

Sin embargo le corresponde al INAH investigar el hecho ya que las piezas de las colección datan del periodo barroco (siglo XVI y XVII), mientras que el INBA se encarga de las piezas artísticas pertenecientes a los siglos XX y XXI.

El regidor Félix Hernández comentó que la solicitud de frenar la fragmentación se remitió al gerente del Centro Histórico y Patrimonio Cultural de la Ciudad de Puebla, Sergio Vergara Berdejo.

Hay comisión de delito, señala Loreto

Rosalva Loreto López, presidenta del Comité Defensor del Patrimonio Histórico, Cultural y Ambiental de Puebla, comentó que la fragmentación del Museo Bello representaría un delito, dado que se incumple con las disposiciones testamentarias.

"Aquí están en cuestionamiento dos cosas: el (Museo) Bello no se podía desintegrar  (...) El monumento no es nada más la casa, el monumento constituye el inmueble y los muebles, están alterando una voluntad testamentaria y eso es un delito", explicó la experta.

En entrevista, la doctora en Historia expuso que la construcción del Museo Internacional Barroco (MIB), donde se invertirán 7 mil 280 millones de pesos, no es la adecuada, debido a que primero se tiene que contar con una colección o colecciones de piezas artísticas y posteriormente se debe construir el inmueble que las albergue.

En este caso se construyó primero el inmueble y luego se buscaron las piezas que albergarían el lugar, para lo cual se tomarían piezas del Museo Bello y de templos como el de Santa Rosa, ya que se habría considerado el ex coro para llevarlo al MIB.