La directora de la Escuela de Derecho de la Universidad Anáhuac Puebla, Graciela Pahul Robredo,  destacó que para el 2016, con la implementación del nuevo sistema penal, en Puebla se debe combatir la corrupción y ofrecer una justicia expedita, para que la reforma no sólo sea un cambio de nombre.

Comentó que la reforma penal establece que en el mes de junio del próximo año, los juicios orales sean una realidad, sin embargo, en Puebla todavía existen retos como la culminación de las casas de justicia.

“La norma escrita ya está, el consenso ya está,  pero la aplicación real está pendiente. Tenemos tres ámbitos de acción diferentes: el ámbito municipal, el estatal y el federal. En materia federal se está trabajando un poco más parejo. En materia estatal, vemos grandes retos, pues hay dos leyes distintas vigentes y un reto enorme porque en la capital no han llegado las casas de justicia pese a que ya comenzó su construcción”, destacó la especialista.

En entrevista, la académica destacó que falta una mayor capacitación en materia del nuevo Sistema de Justicia Penal Acusatorio, para peritos testigos y los elementos de la policía.

Fue en 2008 cuando inició la implementación de la Reforma Constitucional en materia de Seguridad y Justicia, que implicó cambios para pasar de un modelo inquisitivo a uno acusatorio de justicia penal.

Con la reforma, el nuevo sistema de justicia penal acusatorio se basa en la oralidad y se fundamenta en el predominio de los derechos fundamentales de víctimas y personas imputadas.

“Con este cambio en la impartición de la justicia, debe existir una mayor eficiencia y más eficaz. Ahora, los usuarios y operadores del Derecho deben de  trabajar en un cambio de paradigma. Es necesario fomentar una cultura de la legalidad, de lo contrario, la reforma será letra muerta”, explicó.