Tras declarar durante más de 24 horas en la Procuraduría General de Justicia (PGJ)el edil de Chiautzingo José Ramiro López Medina, y su asesor jurídico Hilario Ballesteros fueron liberados bajo las reservas de ley. 

Los dos funcionarios municipales abandonaron anoche el edificio central de la PGJ, toda vez que el Ministerio Público no encontró elementos suficientes para detenerlos.

De manera extraoficial se dio a conocer que las autoridades cuentan con información que podría darle un giro a la investigación, pues otra hipótesis sugiere que el crimen del ex secretario general y ex director de Seguridad Pública de ese municipio, Martín Gutiérrez Mejía, pudo obedecer a un asunto más personal.

El pasado viernes, López Medina e Hilario Ballesteros fueron llevados a la PGJ por la Policía Ministerial, ya que desde días antes se les giró una orden de presentación al ser señalados como sospechosos de la desaparición y ejecución de Gutiérrez Mejía; sin embargo, al no presentarse voluntariamente a declarar, las autoridades tuvieron que ir por ellos.

Los familiares del occiso aseguraron que estos servidores se habían dado a la fuga desde que el cadáver de Martín fue encontrado ejecutado en el paraje Los Alcanfores de ese municipio, el pasado 8 de octubre, dos días después que fuera levantado por tres sujetos en la carretera Chiautzingo-San Nicolás Zecalacoayan.

A partir de ese día, los deudos señalaron como responsables a José Ramiro e Hilario Ballesteros, pues indicaron que éstos comenzaron a tener problemas con Martín cuando descubrió que el edil estaba incurriendo en enriquecimiento ilícito y desvío de recursos, por lo que fue destituido de la Secretaría General y nombrado -a manera de castigo- como director de Seguridad Pública.

Además, con Hilario también tenía roces debido a que ya no quiso llevar su defensa legal por la presunta orden de aprehensión y denuncias que existen en su contra por "secuestro" de la alcaldía y lesiones en riña.