Para solicitar la alerta de género en Puebla no basta con la recolección de datos a través de un cuestionario, el gobierno estatal tiene que designar un presupuesto para generar un diagnóstico con datos específicos sobre la violencia de género en el estado, apuntó Vianeth Rojas Arenas, directora del Observatorio de Derechos Sexuales y Reproductivos (Odesyr).

La Comisión de Derechos Humanos (CDH) Puebla abrió un expediente, a cargo de la Primera Visitaduría, para solicitar la posible alerta de género en el estado por los casos de feminicidios.

Para integrar la investigación, el organismo solicitó información a través de un cuestionario a 30 organizaciones civiles -incluyendo el Odesyr-, once dependencias estatales, nueve universidades y diez actores públicos, entre diputados y colectivos políticos.

En agosto pasado el Congreso del estado delegó a la CDH Puebla el análisis y trámite de la alerta de género en el estado, esto después de la desaparición de Paulina Camargo Limón, de 19 años de edad y 18 semanas de embarazo.

Se debe discutir tema

Durante una entrevista posterior a una rueda de prensa sobre la ley antitabaco, Rojas Arenas manifestó que además de la información que entreguen las organizaciones, las dependencias y los actores, la CDH así como el Congreso local deben llamar a una mesa de discusión sobre la alerta de género.

En esa mesa se deben estudiar uno por uno los posibles feminicidios reportados en los medios de comunicación, que según el análisis del Odesyr suman 167, de enero de 2013 a la fecha, y los más de 321 casos de homicidios dolosos de mujeres que tiene la Procuraduría General de Justicia (PGJ).

Asimismo se tiene que generar un diagnóstico estatal de violencia de género, no sólo de feminicidios, con recursos gubernamentales para que la Secretaría de Gobernación federal (Segob) pueda otorgar la alerta.

"La alerta de violencia de género es un proceso largo, lo que necesitamos para la alerta de género son datos oficiales de la violencia que existen, datos que generamos las organizaciones especializadas, datos que se generen en la academia, para generar un documento robusto, para que en el Conavim (Comisión Nacional para Prevenir y Erradicar la Violencia contra las Mujeres) se solicite la alerta, se estudie y se puedan asignar entonces los sitios que son focos rojos", agregó Vianeth Rojas.

Piden prevención

Otra cuestión que destacó la activista es que aparte del diagnóstico de violencia son necesarias acciones preventivas para que no ocurran asesinatos violentos de mujeres y que cuando los haya se clasifiquen de manera adecuada.

De acuerdo con la última tipificación del delito de feminicidio se pueden considerar como tales los asesinatos de mujeres por cuestiones de celos, que haya antecedentes de violencia hacia la víctima o que el victimario aproveche la relación sentimental, afectiva o de confianza entre el activo y la víctima.

También que el cuerpo sea expuesto en espacios públicos, que la víctima haya sido incomunicada previamente a su asesinato, que se tengan registros de amenazas en su contra, y que existan datos que establezcan en la víctima, lesiones o mutilaciones infamantes o degradantes, previas o posteriores a la privación de la vida, violencia sexual, actos de necrofilia, tormentos o tratos crueles, inhumanos o degradantes.

"Es muy importante la política de prevención, lo que queremos como sociedad, lo que estamos trabajando desde el Odesyr, es que no haya más casos de feminicidios. No existe una política pública específica, presupuesto etiquetado para la prevención", comentó la directora del Odesyr.

Para que haya una política de prevención las secretarías General de Gobierno (SGG) y de Seguridad Pública Estatal deberían generar política pública y asignar presupuesto específico para la prevención del delito.

También que se sensibilice a los Ministerios Públicos que atiendan casos de violencia y feminicidios, a la par que dependencias estatales, como la Secretaría de Salud, puedan canalizar los casos de posible violencia contra las mujeres.