La crisis de la Volkswagen (VW) afectará a miles de familias en Puebla pero también debe llevarnos a una reflexión sobre que la corrupción está en todas partes y si no se castiga a los responsables nada pasará, aseguró Fernando Fernández Font, rector de la Universidad Iberoamericana de Puebla (UIA).

Durante una entrevista posterior al evento por el aniversario de la desaparición de los 43 normalistas de Ayotzinapa, Guerrero, el representante de la UIA manifestó que lo importante, tras descubrirse la trampa que hizo la armadora alemana para evadir la normativa ambiental de Estados Unidos, es encontrar y castigar a los responsables.

Ambientalistas y académicos descubrieron que Volkswagen implantó un programa de computadora que hacía que los modelos Jetta, Beetle, Golf y Audi A3, de 2009 a 2015, y el Passat de 2014 a 2015, activaran los sistemas anticontaminantes sólo cuando se sometían a controles oficiales.

La Agencia de Protección Ambiental estadounidense (EPA, por sus siglas en inglés) podría multar a la compañía con unos 18 mil millones de dólares, además de que las acciones de la armadora bajaron 36.5 por ciento debido al escándalo que involucra más de 11 millones de vehículos, algunos de ellos producidos en Puebla.

Escándalo sumamente grave

Desde el punto de vista de Fernández Font el escándalo de la VW es "sumamente grave" y espera que no repercuta en la economía de miles de familias poblanas, que dependen de la planta de la VW en el estado.

La Volkswagen de México produce los modelos Golf Séptima Generación, Jetta A6, Beetle, Beetle Cabrio y Golf Variant en su planta de Puebla. En dichos procesos productivos están involucrados 11 mil trabajadores, además de que otros 35 mil se emplean en las 95 proveedoras de la planta.

"Es evidente que esto (la crisis de la VW) puede afectar el desarrollo no sólo del país sino del estado, en concreto, y creo que puede ser grave porque nos puede afectar a todos esa caída en la producción", agregó el rector de la Ibero Puebla.

Por ello es oportuno tomar medidas para evitar la afectación de las familias pero también ser transparentes sobre de dónde provienen los recursos y qué interés se persigue con la aplicación de los mismos, añadió.

Fernando Fernández solicitó que se investigue a fondo sobre los responsables de la implantación del programa de computadora, para que de esta forma se les pueda sancionar y el caso no se quede impune.

También llamó a reflexionar sobre hasta dónde llega la corrupción que una empresa tan reconocida como es Volkswagen y que viene de un país tan avanzado se atreve a burlar las normas ambientales.