Imágenes de panqueques, donas, dulces, Nutella; así como de frutas, verduras y cereales son compartidas en la cuenta de Instagram de Amelie, quien decidió hacer frente a la anorexia y compartir imágenes de su cuerpo en la red social.

La batalla de Amelie inició en 2012. Un año después recibió ayuda en la unidad ambulatoria de un hospital.

"Pasé por una fase depresiva a mitad de mi adolescencia y mi percepción de mí misma llegó a su nivel más bajo", confesó la joven originaria de Stavanger, Noruega.

"Yo sólo quería desaparecer. Mi trastorno alimenticio no tenía que ver con parecerse a una modelo. Sino que hice reglas extrañas para mí misma acerca de lo que me permitía comer, cuándo, dónde; incluso qué cuchara usar. Estas reglas me hacían pensar que yo tenía el control. Pero lo perdí y esa necesidad obsesiva llegó a controlarme en todos los sentidos", expresó la joven que hoy radica en Londres, Inglaterra, y sus palabras son retomadas por el portal infobae.com.

"No experimenté un momento mágico donde comencé a recuperarme. Fueron pequeñas cosas que me hicieron elegir la recuperación", narró.