El estado de Puebla se ubica entre los cinco del país que registran el mayor número de científicos repatriados por el Consejo Nacional de Ciencia y Tecnología (Conacyt), quienes en su mayoría se reinsertan a laborar en la Benemérita Universidad Autónoma de Puebla (BUAP).

Tan sólo entre los años 2007 y 2014 fueron regresados al país 588 investigadores, con lo que se busca frenar la llamada “fuga de cerebros”, que son investigadores mexicanos formados en México, pero que salen a continuar sus estudios en el extranjero y por su alta calidad son invitados a quedarse en distintos países.

Al respecto, Lorena Archundia Navarro, directora de Planeación de Ciencia del Conacyt, expresó que: “en un mundo global, el concepto de fuga de cerebros ha evolucionado hacia flujo o circulación de cerebros, el reto consiste en aprovechar de mejor manera el talento nacional que está distribuido en todo el mundo”.

Expuso que si bien la decisión final de un científico sobre quedarse o no en el extranjero o regresar a México le corresponde sólo a él, lo que hace el Conacyt es darle opciones para que vea si lo que más le conviene en lo personal y a la nación es regresar.

“Nosotros queremos estar cerca de los recursos humanos que estamos formando, si es su deseo regresar o permanecer en México tenemos los mecanismos de Repatriación y Retención de Talento, pero si prefiere quedarse en el extranjero también vamos a estar ahí presentes para poder aprovechar ese talento a través de la modalidad En el Extranjero, del Sistema Nacional de Investigadores (SNI)”.

La mayoría de los investigadores poblanos que decide regresar a México lo hace en la BUAP, y en gran parte se reinsertan en áreas que tienen que ver directamente con las ciencias, tales como física y matemáticas.

Uno de los casos destacables de científicos repatriados y que hoy están en la BUAP es el de Arturo Fernández Téllez, quién coordinó el diseño e instalación de ALICE Cosmic Ray Detector (ACORDE), en el Gran Colisionador de Hadrones (LHC, por sus siglas en inglés).

Este científico realizaba una estancia posdoctoral en el Laboratorio Nacional Fermi (Fermilab), en Estados Unidos, cuando decidió regresar a México y continuar su carrera científica en Puebla.