El comandante José Montaño Quiroz, quien participó en el arresto y tortura de la periodista Lydia Cacho Ribeiro en 2005, por órdenes del entonces gobernador de Puebla Mario Plutarco Marín Torres, fue ingresado este 15 de diciembre a la cárcel municipal de Cancún, Quintana Roo, bajo la causa penal 50/2014, luego de ser detenido en la ciudad de Puebla el pasado 11 de diciembre.

Este policía es descrito por la escritora y periodista como “el más violento y cruel de mis torturadores” y asegura que la amenazó de muerte en el arresto y traslado desde Cancún a Puebla, en diciembre de 2005, por el proceso de presunto daño moral contra el empresario Kamel Nacif Borge.

Cabe recordar que al empresario lo vinculó con una red de pederastia en su libro “Los Demonios del Edén”, hecho que desató un escándalo que casi le cuesta la gubernatura a Marín Torres y que llegó hasta la Suprema Corte de Justicia de la Nación (SCJN).

En mensajes en su red social twitter y en un texto escrito de la periodista y activista, que reproduce la revista Emeequis, Lydia Cacho describe:

En twitter: “1) Hoy hace 9 años los policías de Mario Marín efectuaron mi secuestro legal. Hoy me avisan 1 de mis torturadores fue detenido en Cancún.”, “2) El 16 diciembre 2005 comenzaron las 20 horas de tortura y tentativa de homicidio, la solidaridad y reacción social me salvaron la vida.” y “3) Sólo porque llevamos mi caso a la ONU en octubre la PGR decidió arrestar al policía torturador J.Montaño, faltan Marín, Gamboa, Nacif, 10+.”

En tanto, en la revista describe:

“Hoy 16 de diciembre, fecha en que se cumplen exactamente nueve años de mi secuestro legal orquestado por el gobernador de Puebla, por la Procuradora (Blanca Laura Villeda) y por Kamel Nacif, fue arrestado el comandante del grupo que me llevó por carretera y torturó durante veinte horas”.

La articulista también asegura que este arresto, luego de 9 años de los hechos, se da con base en la presión internacional que se ha dado y tras la exoneración a los implicados en nuestro país: “sabemos que la Fiscalía reaccionó solamente luego que de llevamos el caso a Ginebra ante el Comité de Derechos Humanos de la ONU.

En el texto que la revista retoma, la autora de la columna “Plan B” que se publica en varios medios, agrega que también debería ser detenida por este caso la ex procuradora de Puebla, Blanca Laura Villeda Martínez, y “otros cómplices”.

“Existen órdenes de aprehensión en contra de los otros policías cómplices pero hasta el momento están prófugos. Sin embargo, a pesar de la evidencia, la fiscalía que pertenece a la PGR se ha negado a detener a la procuradora de justicia y a los otros cómplices que orquestaron el secuestro legal, la tortura y el encarcelamiento a fin de proteger a una red de pornografía  infantil y también con el fin de anular mi libertad de expresión como periodista”.

Lydia Cacho no canta victoria con este arresto, pues además de que pone en tela de juicio la imparcialidad y cumplimiento de la justica por parte de las autoridades de Quintana Roo en este asunto, ya que además el hoy preso -el comandante Montaño Quiroz- es el eslabón más débil de la red de pederastia y de encubridores de pederastas.

De él, Cacho recuerda la amenaza durante el traslado en aquel 2005: “fue muy claro conmigo una vez que me entregó hace nueve años en manos de los custodios en la prisión de Puebla: ‘si usted testifica contra nosotros se va a morir, sabemos muy bien dónde vive’”.