La Procuraduría General de la República carece de algún informe que confirme la presencia del alcalde de Iguala, José Luis Abarca Velázquez, en el estado de Puebla o que hubiera estado a punto de ser asesinado en la entidad.

Así lo refirió el titular de la dependencia, Jesús Murillo Karam, la tarde de este miércoles al ofrecer una conferencia de prensa para informar de los avances en las investigaciones sobre las desaparición de 43 normalistas de Ayotzinapa.

El diario Milenio publicó el lunes que hace unos días las fuerzas federales estuvieron cerca de capturar en Puebla a José Luis Abarca y a su esposa María de los Ángeles Pineda; sin embargo, el alcalde de Iguala en fuga tendría un círculo de seguridad que facilitó su escape.

Edil de Iguala ordenó ataque a normalistas

La PGR confirmó que María de los Ángeles Pineda, esposa del ex edil de Iguala, José Luis Abarca, fue la principal operadora del grupo criminal Guerrero Unidos.

Murillo Karam anunció que se giró una orden de aprehensión contra el ex edil de Iguala y su esposa, según lo consignó el portal La Silla Rota.

El funcionario añadió que Guerreros Unidos colaboró con la alcaldía de Iguala, en el estado de Guerrero.

El procurador confirmó que las policías de Cocula e Iguala concertaron el "levantamiento" de los 43 normalistas de Ayotzinapa el 26 de septiembre, a quienes entregaron a integrantes de Guerreros Unidos.

Además, Murillo Karam aseguró que era la esposa del ex edil de Iguala, la verdadera operadora de los grupos de la delincuencia organizada en la zona.

La Silla Rota publicó el 15 de octubre que los policías de Cocula e Iguala emboscaron a los normalistas y que para ello reemplacaron las patrullas.

Murillo Karam afirmó que se encontró, incluso, el taller en donde se hizo la falsificación de los engomados previo a que fueran a los separos de Iguala a sacar a los jóvenes de Ayotzinapa para entregarlos a la gente de los Guerreros Unidos.

El procurador reveló también que Guerreros Unidos tenían una red de corrupción con varios municipios de los que recibían entre 2 y 3 millones de pesos de forma regular, de los que 600 mil pesos eran destinados a controlar a las policías locales.

Murillo Karam dijo que pese a que los peritajes de la PGR dieron negativo a las muestras de ADN de los estudiantes en los cuerpos encontrados en las fosas, aún esperan los resultados de los peritos argentinos que llevaron las organizaciones civiles.

El procurador informó que todavía no hay datos sobre el paradero de Abarca, su esposa y del director de Seguridad Pública en Iguala, Felipe Flores.

LA HISTORIA

Según la única línea de investigación que reconoce la PGR, el 26 de septiembre se prendió una alerta en el municipio de Iguala porque jóvenes de Ayotzinapa llegarían a sabotear el festejo de María de los Ángeles Pineda, esposa del alcalde de Iguala.

Derivado de las investigaciones de la PGR y de las declaraciones de Sidronio Casarrubias, líder del grupo delictivo Guerreros Unidos (GU), se encontró que la orden de detener a los 43 estudiantes normalistas de Ayotzinapa vino del alcalde de Iguala y de su esposa, abundó La Silla Rota.

De acuerdo con el relato de hechos dado a conocer por el titular de la PGR, el 26 de septiembre alrededor de las 18:00 horas un grupo de estudiantes normalistas salió de Ayotzinapa con dirección a Iguala, a donde llegaron tres horas después.

Según la PGR, informantes (halcones) del grupo GU, así como policías de Iguala reportaron el arribo de los normalistas a la central, según narró David Hernández Cruz, funcionario de Protección Civil a cargo de dicho centro.

"Los policías y los halcones (informantes) asumieron que el grupo de estudiantes se aproximaba o se dirigían a sabotear las celebración que se realizaría en esos momentos por la esposa del alcalde (María de los Ángeles Pineda, entonces titular del DIF municipal)", señaló Murillo Karam.

De acuerdo con el testimonio de los policías detenidos, se les ordenó reaccionar y pedir apoyo a la policía de Cocula para evitar que se repitiera el conflicto que se vivió en junio de 2013, cuando normalistas de Ayotzinapa quemaron el Palacio Municipal al enterarse de la muerte de Arturo Hernández Cardona, líder de la organización Unión Popular.

"La orden les llega por radio de la central, de parte de K-5, clave que se usaba para identificar al alcalde de Iguala, José Luis Abarca", dijo en la conferencia Murillo Karam.

Los policías bloquearon la carretera y detuvieron a los autobuses donde se trasladaban los estudiantes. En ese primer incidente, un policía municipal privó de la vida, con un arma de fuego, a uno de los estudiantes.

Luego de esta agresión, los jóvenes se dieron a la fuga, pero fueron detenidos e ingresados a la Central de policía de Iguala y tiempo después sustraídos por los policías de Cocula, cuyo jefe, César Nava González, estaba coludido con los Guerreros Unidos.

Según las investigaciones, agentes de las policía de Cocula subieron los normalistas a una camioneta de redilas blanca que los llevó por un camino de terracería a la zona de Pueblo Viejo, donde se hallaron las nueve fosas de las que, hasta el momento, se han extraído 30 cuerpos.

"Isidro Casarrubias, líder de los GU es contactado por su lugarteniente conocido como ‘El Gil’, quien le reporta vía mensaje celular los hechos (...) Sidronio avala las acciones. El 9 de octubre se encontró en la casa de El Gil una camioneta de rediles blanca", detalló Murillo Karam.

Por estos hechos, Murillo Karam señaló como probables responsables a José Luis Abarca, María de los Ángeles Pineda, Felipe Flores Velázquez (jefe de la policías de Iguala, Cesar Nava González (jefe de las policía de Cocula), así como a El Gil, como los probables responsables del secuestro de los normalistas.

El funcionario añadió que Sidronio Casarrubias se encuentra ya en el penal del Altiplano.