Los alcaldes de Tlachichuca, Huauchinango y Libres descartaron recurrir a la concesión del servicio que brindan los sistemas operadores de agua potable y alcantarillado (Soapas) de esas comunas, debido a que recurrir a un particular resulta más caro que administrar esas instancias con recursos propios.

En tanto, el alcalde de Ixtaquixtla, Tomás Romero Reynoso, refirió que aún analiza la posibilidad de recurrir a un particular para que se encargue del Soapa en la localidad que gobierna.

Esta semana, al menos un centenar de vecinos de diversas colonias del municipio capitalino acusaron que la empresa concesionaria del Sistema Operador de Agua potable y Alcantarillado de Puebla (Soapap) denominada como Concesiones Integrales, elevó hasta un 388 por ciento las tarifas del líquido, lo que provocó que la Procuraduría Federal del Consumidor (Profeco) clausurara las operaciones de la firma.

Fue en septiembre de 2013 cuando los diputados locales autorizaron a los 25 municipios de la entidad que cuentan con un Soapa, recurrir a una concesión para la administración de los organismos.

Resulta más cara la concesión

El alcalde de Tlachichuca, Uruviel González Vieyra, señaló que la posibilidad de concesionar el Soapa del municipio durante su administración está descartada, debido a que recurrir a un particular resultaba más oneroso que seguir administrando el organismo.

Explicó que al concesionar el Soapa, la comuna se veía obligada a realizar una obra de captación de agua potable, cuyo costo resultaba elevado en comparación con los recursos que eroga para administrar el servicio, hecho que se sumaba a la deuda que implica una concesión.

Detalló que para mejorar la distribución del vital líquido, optó por construir una nueva línea de agua potable, la cual tuvo un costo de 4 millones 300 mil pesos y una longitud de 20 kilómetros, que logró mejorar el servicio.

Añadió que también ha invertido en disminuir y reestructurar la deuda del Soapa de Tlachichuca, la cual actualmente asciende a 2 millones 700 mil pesos.

En el mismo sentido se refirió el alcalde de Libres, Enrique Cerón Flores, quien en entrevista con e-consulta explicó que los recursos que debería destinar al proceso para concesionar el sistema operador de su localidad superan los que destina a administrar el organismo, por lo que incluso descartó recurrir a un particular para que se encargue de la recolección de basura.

Por su parte, el alcalde de Huauchinango, Gabriel Alvarado Lorenzo, refirió que en lo que resta de su administración no prevé concesionar el Soapa de esa localidad.

Los cambios legales que abrieron las concesiones

La propuesta aprobada por el Congreso en septiembre pasado reformó la fracción IV del artículo 31, adicionó la fracción IX al mismo apartado y el 118 Bis de la Ley del Agua para el Estado de Puebla.

La fracción IV del artículo 31 planteó la celebración de “concesiones” para la prestación del servicio de agua potable, en las que se establecen los “derechos y obligaciones” de los interesados, las sanciones por el incumplimiento del contrato, la obligación de “indemnización” a cargo de la autoridad competente por la caducidad, rescate, revocación o terminación anticipada de las autorizaciones.

Además, se advierte que los adeudos de los usuarios se considerarán como “créditos fiscales” para los efectos establecidos en la ley, es decir, que serán sujetos de embargos si así lo decide el prestador de servicios.

La iniciativa retiró además las facultades del municipio de Puebla en el Sistema Operador de Agua Potable y Alcantarillado, y se entregaron al órgano de administración del organismo operador, mientras que las atribuciones del presidente municipal, síndico, regidores, tesorería municipal, secretaría del ayuntamiento, se trasladaron al director general del organismo operador.