Danzantes deben ser protagonistas del Huey Atlixcáyotl, señala fotógrafa
Mayra Aguirre lleva 20 años documentando con su cámara las danzas y tradiciones del Huey Atlixcáyotl.
Como cada año, este domingo, Mayra Aguirre, diseñadora gráfica de profesión, fotógrafa y publicista, llegó a la Plazuela de la Danza para cazar los mejores momentos del Huey Atlixcáyotl. Con su cámara cargada de pila y los cinco sentidos atentos, buscó, esperó y cazó lo que quiere transmitir con sus fotografías, lo que quiere registrar y preservar.
Compartió, en entrevista anterior a la fiesta grande de este domingo 27 de septiembre de 2026, que cuando sus papás, que son atlixquenses, la trajeron a vivir a Atlixco, le llamaba la atención lo que sucedía en el cerro, pero nunca había subido. Un día, cuando tenía 17 o 18 años, no recuerda la fecha exacta, se animó a conocer esta parte de este mundo.
Te puede interesar:Danzantes realizan tradicional pedimento previo al Huey Atlixcáy…›“Fotografiar el Festival Atlixcáyotl tiene su chiste. Es una mezcla de respeto, paciencia, conocer la danza y platicar con los danzantes; con toda esa información, preservar el momento a través del lente”, aseguró Mayra Aguirre, fotógrafa de la fiesta, quien lleva 20 años capturando la atlixqueidad. Vía @ReporterAtlixco
— Periódico e-consulta (@e_consulta) September 28, 2026
“Pues es una historia un poco larga y fantasiosa. Yo veía que en septiembre, con las mañanitas, la gente subía, pero nunca supe qué era en realidad; ellos me decían que era la fiesta del cerro, pero hasta ahí. Un día, estudiando la carrera, tenía yo que acabarme mi rollo fotográfico cuando eran fotos análogas y dije: bueno, pues un día ya me voy a quitar la curiosidad y voy a ir a ver qué pasa. La primera vez que subí y ves que están primero las escaleras cuando llegas para que puedan ver la plazuela, cuando subí las escaleras y vi, o sea, para mí fue como, no sé, cómo descubrir un tesoro, o sea, todo lleno de colores, fiesta y papel picado. Vi gente bailando y repartiendo fruta y dije: ¿qué es esto? Fue un choque muy grande para mí, fue así como descubrí el tesoro. Amor a primera vista, sí, literal”, relató.
Confirmó que el haber vivido años fuera de Atlixco le permitió apreciar toda la atlixqueidad como los mismos de Atlixco no lo hacen. Muchos no saben qué sucede en el cerro cada último domingo del mes de septiembre, no suben, no conocen y muchos de los que suben no platican con los danzantes, no se internan en ese mundo, que es lo verdaderamente importante más allá de la pasarela política en la que se ha convertido, consideró.
Y no solamente en esta fiesta, señaló que sucede ya lo mismo, en diferente dimensión, en otras como el Atlixcayotontli y el Huehue Atlixcáyotl, que son las que sí ha fotografiado desde hace dos décadas, porque la de los niños no le ha tocado y menos la de los jóvenes danzantes, que no está activa.
En las tres que sí le ha tocado preservar a través de su lente, ella aprecia los bailes, el color, la gente, los espectadores, a los danzantes en el escenario y fuera de él. Estos últimos son los que más le atraen porque para ella, reiteró, son los protagonistas a quienes se debe ver con respeto, fotografiar con respeto y no mostrarlos como seres inferiores, como anteriormente se hacía, con toque de lástima.
“Los danzantes vienen muy gustosos y orgullosos de sus comunidades, vienen a mostrarnos sus raíces culturales, sus tradiciones y verlos con todo el amor y la fe es lo que me llama mucho, y ver a los niños también, o sea, que no dejan morir la tradición”, apuntó Mayra.
Considera que a través de estos 20 años sí ha cambiado la forma. Reconoce que no sabe decir si la fiesta debería evolucionar, porque lo que se trata es de preservar las danzas, la indumentaria; “más bien, el sentido de la fiesta es que no se deje morir y se pierdan estas danzas, no las vestimentas. Entonces, la finalidad de las fiestas cada año es que nos reunamos todos a celebrar la atlixqueidad y a celebrar nuestras raíces”, señaló.
Compartió que alguien le preguntó si no se cansaba de ver lo mismo: “Es lo mismo, pero no es lo mismo porque cada año llega una danza diferente o un nuevo estado y aprendes cosas nuevas. No sé lo que sucede en las comunidades, en los pueblos, aquí mismo en el estado; ya ni siquiera vamos a hablar de otros, ¿no? Cuando vienen estados invitados, no sé, Guerrero, Oaxaca y demás, pues también conocemos un pedacito de lo que ellos hacen en su estado”, externó.
Mayra confió su visión del trabajo de fotógrafa en este tipo de eventos: “Con los años yo he aprendido qué es lo que a mí no me gusta transmitir, no porque finalmente, si tú te dedicas a cualquier rama del arte o de comunicación, lo que tú haces es tu obra, lo que tú dices, o sea, tu obra es lo que tú quieres decir, es la manera de expresar. Sí hay muchas formas y hay muchas fotografías que a mí en particular no me gustan. Por ejemplo, cuando es una fiesta llena de colores, no entiendo los fotógrafos que vienen hasta acá y hacen fotografías en blanco y negro, no lo entiendo, porque cortan la esencia de la fiesta, que es color, color y más color”.
Y continuó: “Y también, a lo largo de los años, de fotógrafos que he visto que siguen viniendo y otros que ya dejaron de venir, en donde sus fotografías o su discurso era como: ahí, danzante, y lo ponían como ‘hay pobrecito’, como esta mirada con lástima, y no, es todo lo contrario. Entonces, lo que yo hago o, al menos, lo que yo quiero transmitir es justamente darles ese protagonismo a los danzantes, porque sin ellos la fiesta no existe”.
Y es que hoy las redes sociales y la tecnología empujan a profesionales del lente, comunicadores y hasta público en general a la inmediatez, donde no buscan compartir un mensaje real sobre la fiesta; los medios solo consignan el hecho y las particulares imágenes “instagrameables”, para decir: “estuve”.
Al respecto, comentó que reconoce que cada fotógrafo, cada persona, tiene su propia visión y objetivo de estar ahí. Por ejemplo, los reporteros van a hacer un trabajo que debe estar en redes de inmediato; los que van a socializar van a eso, pero los que se digan fotoperiodistas o fotógrafos deben tomarse las cosas con calma, evitar las ediciones, evitar limpiar las imágenes, evitar la IA.
“Por ejemplo, llego a casa y abro las redes y ya subieron sus fotos, pero cantidad no es sinónimo de calidad. Yo bajo del cerro, llego a casa y empiezo a procesar todo lo que percibí con los cinco sentidos. Poco después reviso las imágenes que capté y voy entendiendo por qué tomé cada una, qué quería transmitir en cada una. De ahí selecciono y no todas suben a las redes y hay veces en que no sube ninguna porque, al final, ninguna muestra lo que quiero transmitir y eso también está bien”, detalló.
Ella es “tecuana” por afición, por ello, entre las miles de fotos que ya tomó en los 20 años que lleva, las de los tecuanes de Acatlán de Osorio, sin duda, son las preferidas. Les tiene un cariño especial porque se trata de una danza muy vistosa que ayuda a capturar instantes llenos de energía. Otra que recuerda bien porque la subió a Wikipedia y de ahí se la han “volado” muchos es la de la china y el charro atlixquense, que están brincando y parece que vuelan, pero esa imagen se completa con la presencia de un viene-viene que se sumó a la fiesta; el contraste de los protagonistas es lo que hace única la toma.
Finalmente, su recomendación para los que están apenas incursionando o que quieren dedicarse a la fotografía es llevarse las cosas con calma: “En cuanto al respeto, pues yo creo que eso ya es una parte de ética también, de que dé propio sentido común. No, yo entiendo que como medio de comunicación, si tú vas a cubrir tu trabajo y si sabes que tengo que ir por la foto sí o sí, no, porque de esto depende mi chamba, no. Pero llegar e invadir con tu cámara y estar dentro de la danza con la cámara es una falta de respeto, claro, para los danzantes, después para el público y para el festival mismo”.
Mayra Aguirre es, hasta el momento, la única fotógrafa con quien Raymond Stage Noel “Cayuqui”, el padre del Atlixcáyotl, realizó en 2025 una exposición en la galería municipal. Las imágenes capturadas por Aguirre fueron seleccionadas por él mismo para mostrar al mundo su visión y perspectiva de la fiesta.
Corresponsal en la región de Atlixco de e-consulta desde 2020. Ha sido reportera de medios de comunicación de Atlixco desde 1998. Es egresada de la carrera de Comunicación e Información de la Universidad Madero de Puebla.
