Municipios Sábado, 3 de Octubre de 2026

Coronango: Desperdicio de alimentos contrasta con hambre en Puebla

El Banco de Alimentos Cáritas Puebla reportó 17 mil 500 toneladas recuperadas durante 2026 y atención en 373 comunidades

Puebla enfrenta un reto alimentario que contrasta desperdicio y necesidad; cada día se desechan cerca de 1 mil 500 toneladas de comida, mientras miles de familias requieren acceso constante a productos básicos. El dato fue presentado, durante la celebración por los 30 años del Banco de Alimentos Cáritas Puebla, realizada en el municipio de Coronango.

La institución señaló que parte de los alimentos todavía aptos para consumo pueden aprovecharse mediante esquemas de rescate, clasificación y distribución. Esta labor busca reducir pérdidas y canalizar productos hacia personas que enfrentan condiciones de vulnerabilidad alimentaria.

Te puede interesar:Asalto armado desata búsqueda de una Tiguan en Coronango›

José Miguel Rojas Vértiz Bermúdez, director general del organismo, informó que durante 2026 se han recuperado 17 mil 500 toneladas de alimentos. La cifra contrasta con las 30 toneladas reunidas durante el primer año de actividades, en 1996.

El crecimiento también se refleja en la cobertura territorial. Actualmente, el Banco de Alimentos cuenta con 64 unidades de transporte y mantiene presencia en 373 comunidades de Puebla y Tlaxcala, donde distribuye productos mediante una operación permanente.

Durante el encuentro, Alejandro Lozano Torres, patrono fundador, destacó la participación de voluntarios, empresas, productores y donantes para mantener el rescate alimentario. Señaló que la colaboración permite convertir excedentes en apoyo para comunidades con necesidades básicas.

Por su parte, José de Jesús Denetro García, patrono presidente, resaltó que la red se sostiene mediante aportaciones de distintos sectores. Campesinos, industrias, universidades, familias y voluntarios participan con alimentos, conocimiento, recursos o tiempo.

El organismo llamó a fortalecer el consumo responsable desde los hogares, mediante compras planeadas y aprovechamiento de productos disponibles. Reducir excedentes puede contribuir a disminuir el desperdicio y, al mismo tiempo, ampliar las oportunidades para que alimentos aprovechables lleguen a quienes los necesitan. (JH)

Sobre el autor