La cinta está basada en una tragedia ocurrida el 14 de septiembre de 1968 en San Miguel Canoa

Foto: X @cinemexicano_mx

Cultura Martes, 15 de Septiembre de 2026

Canoa 1968, la masacre que marcó el cine mexicano con Felipe Cazals

La cinta que retrata la matanza en San Miguel Canoa cumple 50 años de su estreno en México

A 58 años de la masacre de San Miguel Canoa, Puebla, ocurrida el 14 y 15 de septiembre de 1968 con cuatro muertos, la película que narra los hechos cumple 50 años de su estreno en México.

Felipe Cazals dirigió la cinta en 1975, con escenas filmadas en el Edificio Carolino de la BUAP y en Santa Rita Tlahuapan, donde recreó los sucesos de la junta auxiliar poblana.

Rodaje de Canoa en escenarios poblanos

Debido a lo reciente de los hechos, Cazals trasladó parte del rodaje a Tlahuapan, donde la lluvia, los extras y la intensidad de las escenas casi hicieron incontrolable la filmación.

Te puede interesar:Jornadas del Patrimonio Cultural llegan a Puebla: conoce las act…

Enrique Lucero interpretó al sacerdote sobre quien la cinta pone el mayor señalamiento por su presunta responsabilidad en la violencia desatada contra los trabajadores.

  • Estreno en Ciudad de México: 1975, con gran éxito de taquilla
  • Proyección en Puebla: 1976, cuatro semanas en el Cine Variedades
  • Distribución nacional: 120 copias en igual número de salas, récord para la época

Repercusión y vigencia de Canoa en el cine mexicano

Un periódico local reportó el 15 de septiembre de 1968: “Trataron de izar una bandera rojo y negro (sic) y fue la consecuencia”, frase citada como detonante de la agresión.

La última escena, filmada en el propio San Miguel Canoa, recreó la fiesta patronal frente al templo donde los trabajadores buscaron refugio antes del ataque.

Medio siglo después de su estreno, Canoa conserva vigencia como referente del cine nacional, en un contexto donde las producciones mexicanas compiten con escasa exhibición frente al cine estadunidense.

La frase que abre la cinta, “Esto sí sucedió”, resume el propósito de Cazals: dejar constancia de un episodio de violencia para que no se repitiera. (LV)

Sobre el autor