Ciudad Domingo, 4 de Octubre de 2026

La mafia del ambulantaje se apodera del centro de Puebla con José Chedraui

El ayuntamiento de Puebla ha tolerado en las calles la instalación de puestos irregulares para la venta de comida, ropa, juguetes, bisutería, fayuca, celulares, bocinas, tenis, ropa de marcas “patito” y prostitución

El centro histórico de Puebla es el territorio ganado por el comercio informal, el que ocupa los espacios públicos con la complacencia del gobierno municipal de José Chedraui Budib, cuya complacencia ha entregado las calles a las organizaciones que encabezan una franca competencia desleal para los establecimientos, además de generar indicadores negativos para la imagen turística y la seguridad pública.

La proliferación de vendedores irregulares frente a establecimientos representa una pérdida de 25 por ciento de sus ventas anuales, estimó José Juan Ayala Vázquez, presidente del Consejo de Comerciantes del Centro Histórico, en entrevista con e-consulta, quien reclamó la falta de un plan municipal para frenar esta situación.

El cuadrante de la 2 a la 18 poniente- oriente ha dejado de ser un corredor peatonal para convertirse en un “tianguis” invadido de vendedores irregulares, pertenecientes principalmente a agrupaciones como Antorcha Campesina, Unión Popular de Vendedores Ambulantes (UPVA) 28 de Octubre y Fuerza 2000, por mencionar algunos.

La 6 oriente, conocida popularmente como la “Calle de los Dulces”, es otro de los puntos donde se concentra este fenómeno solapado por el gobierno de José Chedraui. Los puestos han reducido el espacio disponible para caminar y modificado la dinámica de una zona que solía ser comercial y turística del primer cuadro de la ciudad. Una de las zonas mas visitadas por el turismo nacional e internacional hoy se encuentra repleta de mercancía de origen chino y de dudosa procedencia.

Te puede interesar:Pepe Chedraui quiere salvar su pésima gestión con una obra de re…›

Esta problemática también alcanza todos los accesos del mercado La Victoria, donde los puestos ya no solo ocupan la vía pública, sino que se han instalado estructuras que reducen el paso en las banquetas, ponen en riesgo a peatones y automovilistas. El ambulantaje ocupa hoy los espacios de estacionamiento del Parquímetro para montar estructuras metálicas, anafres, comales, tanques de gas y hasta exhibidores de ropa, sin ser molestados por los inspectores de Vía Pública de la Secretaría de Gobernación municipal del ayuntamiento de Puebla.

La omisión del alcalde José Chedraui ha provocado que el comercio informal se desborde con distintos giros comerciales. Autoridades municipales han tolerado en las calles la instalación de puestos irregulares para la venta de comida, ropa, juguetes, bisutería, fayuca, celulares, bocinas, tenis, ropa de marcas “patito” y prostitución.

Operan con permisos del gobierno de Pepe Chedraui

Este problema no es reciente, durante años los vendedores informales han ocupado las calles, avenidas, parques y ahora hasta la zona de parquímetros del primer cuadro de la ciudad para comercializar sus productos, aunque su presencia se ha intensificado bajo un esquema de autorizaciones que otorga el ayuntamiento capitalino.

De acuerdo con José Juan Ayala, presidente del Consejo de Comerciantes del Centro, los operativos en el primer cuadro de la ciudad son insuficientes mientras no exista un proyecto de reubicar a los vendedores y formalizar su actividad, en lugar de permitir que continúen ocupando la vía pública.

“Que se liberen (las calles) pero que no se tenga un proyecto para darles espacios fuera del centro histórico no soluciona el tema, tiene que haber un espacio donde puedan hacer su venta fuera del centro histórico y dentro de la legalidad, pero este problema sigue sin atenderse desde hace 30 años” sentenció.

Señaló que esta situación pone en riesgo la declaratoria como Patrimonio Cultural de la Humanidad por la Unesco el 11 de diciembre de 1897, además de generar una imagen negativa para los turistas y un entorno que pueda percibirse como inseguro y sucio para los transeúntes.

También señaló que ambulantaje representa una competencia directa para comercios establecidos, cuyos negocios suelen ser opacados por la instalación de vendedores frente a sus negocios, mientras ellos deben cubrir impuestos, rentas, pago de servicios y sueldo de trabajadores.

Criticó que el comercio formal e informal sea medido con distintas “varas”, pues, dijo que, mientras los establecimientos enfrentan el riesgo de ser clausurados por la falta de algún documento durante operativos, los ambulantes pueden permanecer en la calle sin recibir ninguna sanción.

Antorcha Campesina y 28 de octubre, se disputan el centro

La ciudad de Puebla concentra al menos 90 organizaciones de comerciantes ambulantes, de las cuales aproximadamente 10 mantienen el poder en distintos puntos de comercialización del centro histórico, de acuerdo con el director de vía pública, Cesar Bermúdez Oliver.

Entre las agrupaciones que disputan espacios en el primer cuadro de la ciudad se encuentran Antorcha Campesina, Unión Popular de Vendedores Ambulantes (UPVA) 28 de Octubre, Fuerza 2000, Doroteo Arango, 23 de Diciembre, Ambulantes de “Las Pechugas”, por mencionar algunas.

De acuerdo con Bermúdez Oliver, hasta julio de 2026 el gobierno de José Chedraui Budib mantenía vigentes un total de mil 650 permisos a vendedores ambulantes en 27 puntos de la ciudad, incluido el centro de Puebla.

Estos permisos buscan delimitar días, horarios y zonas establecidas, pero los comerciantes irregulares frecuentemente suelen rebasar estas condiciones al extenderse o permanecer en puntos no autorizados.

Las disputas no sólo han provocado enfrentamientos con las autoridades durante operativos, sino también conflictos entre las propias agrupaciones por el control de los espacios de venta que en algunos casos han terminado en conatos de bronca.

A esto se suman los ambulantes que no cuentan con permisos, cuyo retiro ha fracasado debido a que el propio gobierno municipal reconoce que los informales vuelven a instalarse tras las inspecciones y que la dirección de vía pública sólo cuenta con 100 elementos para hacer frente a cientos de comerciantes.

Pese a que el gobierno de Chedraui Budib se compromete a realizar operativos con el argumento de ordenar la vía pública y evitar afectaciones a la ciudadanía y comercio formal, toda estrategia ha resultado insuficiente para controlar la invasión del ambulantaje en una de las zonas más visitadas por el turismo de la capital.

Sobre el autor