Sábado, 20 de Abril de 2019     |     Puebla.
Suscríbete


Opinión



El gobierno interino y la 4T contra la educación pública de Puebla.

Lunes, Marzo 18, 2019 - 11:54
 
 
   

Una vuelta al Estado de Naturaleza

José Alarcón Hernández es la representación de la ignorancia, mapacheo y corrupción del priismo, morenovallismo y el marinismo de reciente reestreno. Y por ese curriculum tan distinguido, alguien que jamás ha trabajado en su vida, ahora es nombrado director del Instituto de Capacitación para el Trabajo del estado de Puebla (ICATEP).

¿Qué reputísima culpa carga la educación pública de Puebla que no se puede sacudir a esta caterva de vividores del presupuesto educativo del pueblo?

Mientras los legisladores de Morena se abalanzan unos contra los otros, mientras los regidores de Morena se enfrentan contra la presidenta de Puebla, que es de Morena, en ese lapso, en que la 4T se declara una guerra intestina a muerte, el antiguo régimen, que nunca se ha ido, busca restaurarse de la única manera que sabe desde hace varios sexenios: usando el presupuesto y los recursos humanos de la educación pública para financiar campañas políticas.

No nos extrañe que en los próximos días los profesores de Puebla sean denigrados, otra vez, al ominoso papel de siervos del fraude electoral.

Sin ir más lejos, para ilustrar la hondura de la gresca en las filas de Morena, el viernes pasado José Juan Espinosa (Morena), presidente de la mesa directiva del Congreso, hizo acusaciones muy graves, de carácter civil y penal, contra el secretario general de gobierno de Puebla, Fernando Manzanilla Prieto, Senador (PES) con licencia de Morena.

En los hechos José Juan Espinosa acusó, desde la tribuna, al cuñado de Rafael Moreno Valle de estar aprovechando su posición de secretario y los recursos públicos para autopromoverse y, en el momento culminante de su actuación, concluyó que Manzanilla era capaz de cualquier cosa, incluso de hacer que le ocurra "un accidente", "un accidente, "un accidente"-lo dijo tres veces el legislador.

Fue una reacción colérica la del ex-alcalde de San Pedro Cholula, porque la mayoría de legisladores aprobaron revisar las cuentas públicas (2015) del municipio que gobernó y en las cuáles se presupone que existe una diferencia de 30 millones de pesos. Lo que está en juego, más allá de la hoguera de las vanidades que es Morena en Puebla, es el acelerado desprestigio de su clase política. Y ese es el sentido de la trama que están tejiendo sus enemigos, la vieja clase política, desde el Caballo de Troya que es el Ejecutivo interino. La estridente campaña negra contra Claudia Rivera Vivanco, presidenta de Puebla, por parte de los medios de comunicación es inédita y sólo se explica desde los intereses económicos y políticos del antiguo régimen.

Y vaya que han pasado pillos por el ayuntamiento de la capital, jamás tanta unanimidad de la prensa poblana contra una gobernante.  

Hay una sistemática guerra de encuestas para ver quién encuentra el indicador-adjetivo más eficiente, para lanzarlo diariamente como pedrada, como técnica policial de repetición, como un dispositivo mental destinado a instalarse en los circuitos neuronales de la ciudadanía.

La principal de las críticas es porque la violencia de la capital no disminuye o tiende a aumentar desde hace varios años, se ignora que se trata de un problema heredado del morenovallismo y, lo peor de todo, con una mirada ahistórica se olvida que somos una república y que en materia de protección de la vida la dimensión federal y estatal están, por decir lo menos, en el mismo nivel de responsabilidad por los altos grados de violencia en Puebla. La demanda más sentida de la ciudadanía poblana es una aspiración de casi todas las ciudades grandes de México, un anhelo que rebasa con mucho las posibilidades no solo de Puebla sino del propio Estado mexicano. Y eso no aparece por ningún lado en la guerra de encuestas contra Claudia Rivera Vivanco.

La rancia élite poblana podría aceptar a una mujer como alcaldesa, sobre todo si, llevada por su buen gusto, se blanquea, pero una presidenta que no oculta tras el maquillaje su tez morena es demasiado. Too much para la aristocrática, levítica, señorial y muy blanca ciudad de Puebla.

Yo veo misoginia, clasismo y racismo, mucho racismo. Son los rasgos, son las huellas que dejan los perpetradores de la campaña, por desgracia hay políticos de Morena aliados con los intereses del antiguo régimen y contribuyen también a la pronta deslegitimación de la naciente clase política morenista.

En ese escenario veo al poder Legislativo paralizado frente a la restauración del marinismo y morenovallismo que realiza con afán el Ejecutivo interino. Necesitamos meditar mucho lo que está ocurriendo en el micro sistema político poblano, que se parece cada vez más a un micro estado fallido, porque lo que ocurre con educación y la salud pública de la entidad es una vuelta al Estado de Naturaleza  

En mi opinión, los legisladores de Morena necesitan sentarse con Pacheco Pulido, deben intervenir con carácter de urgencia, para evitar que el patrimonialismo patriarcal de su breve periodo destruya en un pestañear la esperanza ciudadana, deben frenar al dinosaurio que amenaza con destruirlo todo en su estrepitosa caída, es necesario proteger la voluntad de la mayoría ciudadanía que votó por la purificación de la política. No se trata de una imposible destitución, sería una locura, pero creo que un llamado comedido para que el gobernador y su gabinete comprendan que la designación tiene fronteras políticas y son las que muy claramente estableció Andrés Manuel López Obrador, aquí, de cara a la clase política poblana: "Nada de políticos ambiciosos...no quiero fraudes electorales, nada de politiquerías".

 


Semblanza

Miguel Ángel Rodríguez

Ver más +

La Corte de los Milagros

Viacrucis político

Encuesta