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Opinión



Sobre las coordenadas de una decisión, no fácil, pero cada vez más aclara.

Jueves, Enero 10, 2019 - 19:07
 
 
   

Las circunstancias actuales son de cierta complejidad.

 

Por Samuel  T.  Ruiz

 

La democracia es un permanente reto a la inteligencia, del mismo modo, pero en sentido contrario, el fascismo, no se diga el neofascismo actual, es un reto a idear modos de conculcarla, de edificar monumentos a la estupidez.  La democracia invita al desarrollo y afirmación de la <<dignidad humana>> mediante la iluminación y lucidez cerebral; el fascismo, la antípoda de la democracia, invita a la “atrofia” y “cancelación” de esa dignidad mediante la “ofuscación” cerebral y demás modos de ocurrir del “oscurantismo” antidemocrático.  La primera, libera, o permanentemente genera espacios y posibilidades para la emancipación de los seres humanos; el segundo no sólo “oprime” y “pisotea” las libertades y derechos humanos, sino declara al hombre y mujeres “discapacitados” “no idóneos” para entender y luchar por sí mismos por una vida mejor, con progresivos grados de felicidad para todos. La democracia <<detona>> el desarrollo y perfeccionamiento de las posibilidades humanas.   El fascismo las “destruye” y se declara “adorador” de la “ignorancia” y el “bestialismo” degradante, haciendo “profesión de fe” de semejante “regresión”.  Esta disyuntiva ya ha sido resuelta por la <<Cuarta Transformación>> en el sentido de profundizar la democracia y el bienestar del Pueblo de México.  Así, no está demás decir, que  ese es el sentido del <<extraordinario pulso>> de la política actual, ciudadana

Respecto al gobernador interino pueden ser muchos los aspirantes, pero en el contexto de la Cuarta Transformación votada favorablemente el pasado 1º de Julio del año pasado, se espera que la decisión sea lucida y por el lado de la afirmación democrática.  Una mentalidad fascista no sólo sería dañina para la sociedad de Puebla, sino impensable en el contexto actual, contexto en que los vientos democráticos son los que enseñorean no sólo la atmosfera poblana sino en lo largo y ancho del territorio nacional, teñido de color MORENA.  Las circunstancias actuales, en todos los ángulos que se quiera verlas, son de cierta complejidad y por lo mismo reclaman no sólo seres humanos moralmente íntegros sino además intelectual y políticamente preclaros, lucidos.  Con juicio y criterio claro, de soluciones democráticas bien pensadas, no alocadas, o con déficit de objetividad y sensibilidad sociales. Reclaman espíritus comprometidos con la realidad social de Puebla, con sus problemas, necesidades, demandas, y sobre todo preclaros en el sentido de saber qué hacer para la preparación de un futuro, o muy próximo, proceso electoral democrático, a la medida exacta de la posibilidad democrática del ciudadano de Puebla. Más aun de su extraordinaria sensibilidad y orientación democrática. Entonces lo que menos se espera son figurines mediatizadores, de doble perfil y discurso, sobre actuados, o de pronunciado autismo social, es decir incapaces para tomar lectura de circunstancias, tendencias y resultados marcadas claramente por el cada vez más complejo interés ciudadano o común.

La gubernatura interina resulta ser importante no tanto por vestir a una persona o a un partido con un membrete oficial, sino porque tras de sí arrastra un pasado de negatividades y conculcaciones ciudadanas, un pasado en que el poder iba despótico, unilateral, casi ciego, por un lado, y por el otro iba una ciudadanía sumergida en la desesperanza, en la desesperación, en el abandono de no encontrar apoyo en las instituciones, y por lo mismo cada vez se sentía en crónico hundimiento en sus propios problemas y crecientes demandas. Semejantes circunstancias social y políticamente “invivibles”, mediante la gubernatura interina no puede ser reeditadas, reproducidas, ni mucho menos presentadas como una alternativa, pues nadie que no píense en los demás, en el interés de todos, puede suscribirlas y montarse o ser montado o sobrepujado por ellas.  Una gubernatura “fallida” no puede ser relevada “por otra”.   Se trata entonces de hacer un análisis verdaderamente exhaustivo, verdaderamente acucioso, y más bien un análisis lleno de objetividad humanística y así dar paso a una decisión de gran trascendencia, de gran ejemplaridad.  Entre los propuestos, me parece, que los hay de ese corte.  Pero también los hay que rallan en lo absurdo.  La inteligencia colectiva debe afirmarse y los cerebros individuales no pueden fallar en la fabricación de ese mismo coágulo común que los tiempos actuales muestran por todas partes, en cada segmento suyo en que, estando en nosotros, no para ese espíritu de hacernos nosotros mismos, más aun estando en esta misma vida, en que ya nos hemos redescubierto de modo muy parecido a la <<dinámica vital>> de las coordenadas de cronos que acucioso nos observa.   


Semblanza

Samuel Tovar Ruiz

Catedrático de la Maestría en Ciencias Políticas y de la Facultad de Derecho de la BUAP.  Autor del libros: Hume: el Fundamento del Estado y Derecho Moderno, Epistemología de las Ciencias Sociales y Políticas, Configuraciones Jurídico Políticas, la Cuestión Social (libro en prensa), etc.  E- Mail: Coseidad@hotmail.com. 222  2295500 ext. 7712.

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