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Opinión



Más allá de los “mitotes”, en el TEPJF prevalece la cordura y la inteligencia

Jueves, Diciembre 6, 2018 - 12:08
 
 
   

El magistrado Vargas ha logrado trascendentalizar en la confidencialidad

No hay “borrón y cuenta nueva”. Los hechos del “fraude” y la “guerra sucia” nadie los ignora. No se puede clamar justicia cuando se ha sido juez y parte en la procuración de justicia electoral en Puebla. La contraparte de MORENA no debe equivocarse, el TEPJF, noes el IEE ni el TEEP, no es un tribunal a modo para los  “moches”.  Tal es el “quid”, la esencia de los arranques de esa contraparte. Sienten que el poder se les va. Más bien ya se les ha ido, y no toleran ese hecho, se aferran llenos de contradicciones y de incoherencias. El autismo y la ignorancia  de los sucedido en Puebla sólo es por cuenta del “morenovallismo”. La ciudadanía tiene no sólo clara memoria de esos hechos y sabe quiénes son los responsables. Al TEPJF no queda más que ejercer su <<derecho soberano>>  /su jus imperium/, a resolver. La procuración de justicia federal electoral no puede ser rehén de megalomanías y de intereses mezquinos. El interés del público es el supremos rector, y tal es el principio que debe guiar la próxima resolución. De su correcta inteligencia depende superar las contradicciones, unilateralidades y mitotes de la contraparte de MORENA.

Debido al artificial “ruido” de medios /sobre todo con consigna y además cómplices de la guerra sucia en puebla, etc,./, que ha ocasionado la publicidad de la ponencia del magistrado Vargas Valdez, es necesario aclarar las pretensiones de “infundir confusión” en el público a instancia  de la contraparte de MORENA. Demos respuesta  entonces a las presuntas contradicciones del magistrado en cuestión. Por ejemplo un poco en la lectura del siguiente extracto:

“En  este sentido, lo que el proyecto estima es que la libertad de expresión, en le caso de los funcionarios públicos  implica un deber y también un poder para comunicar a la ciudadanía cuestiones de interés público, lo que conlleva a que los servidores públicos puedan emitir opiniones  en contextos electorales, siempre que atiendan a los principios de imparcialidad, neutralidad en el uso de los recursos públicos a efecto der que prevalezcan las condiciones de equidad entre los participantes de una elección”

 Este extracto corresponde a una ponencia  del propio magistrado: Vargas Valdez, hoy impugnado por la contraparte de MORENA, es citado en su declaración que apareció en la pág. 2  del periódico:  la Jornada de Oriente, del día jueves 6 de diciembre del 2018, para acreditar que el funcionario del TEPJF habría incurrido en contradicción con respecto a la publicación de su ponencia sobre el asunto del “fraude electoral” del 1º de julio en Puebla.    Como se puede advertir de una lectura no precipitada ni ligera sobre el mismo, el magistrado Vargas Valdez, no sólo no entra en contradición, como sustenta la contraparte  de MORENA, sino por el contrario, el haber hecho del dominio del público, lo que ya todo mundo sabe, lo que ya todo mundo conoce: que los hechos violentos del 1º de julio además de empañar las elecciones de gobernador fueron claramente  constitutivos de un Fraude Electoral, sufrido por  los ciudadanos de Puebla, y que tales hechos tienen un responsable: el “morenovallismo” y su candidata, así como el servicial (a la “guerra sucia”) y a todas luces cómplice “gobierno de Gali”.   De modo que Extender la confidencialidad al público que también es parte interesada en este asunto electoral, más aun cuando lo que se revela ya es del dominio cognitivo de éste, en modo alguno entraña ninguna violación a ese principio, en cambio lo perfecciona, pues el valor jurídicamente protegido por la norma de la confidencialidad: la <<imparcialidad>> lejos de quedar dañado con las acciones de publicidad del magistrado, más bien, le robustecen, ya que, como él juiciosamente sustenta, tales acciones desactivaron por completo “intentos de extorción” no sólo en su contra sino en contra del cuerpo colegiado, desactivaron  los “tráficos de influencia”,  los “moches”, las corruptelas, los intentos de cohecho, etc.,  que sobre todo, su ya desacreditada “fama pública”, es recurrencia maniaca del morenovallismo.  Todo mundo sabe que tratan “jugosos moches” en lo oscurito, y de ese modo entorpecen, obstruyen, la procuración de justicia. “La guerra sucia” de todos conocida en Puebla, y cuya responsabilidad pesa sobre sus conciencia es clara evidencia de esa proclividad.

Así, garantizar un máximo de <<procuración de justicia>> mediante inteligentes acciones que dan publicidad a su ponencia, en modo alguno hace incurrir al magistrado en contradicción con su otra  ponencia del asunto de Querétaro, citado por la contraparte de MORENA.  Por el contrario, lo que con ello se demuestra es una <<máxima” pulcritud y clara congruencia>> con su deber jurisdiccional e institucional,  muestra, claro está, que no tiene nada que esconder y mucho menos interés en ser tentado y “coptado”  por los ya “clásicos moches” del morenovallismo.  En ese terreno, el de la <<publicidad pública>>,  más que una “abstracta” y “subjetiva confidencialidad” que en el foro civil, debido a las “continuas burlas” a la llamada “secrecía”, entre litigantes “nadie cree en ella”, pues ahí lo que rifa son los “moches”, los “tráficos de influencia”, las “maniobras formaloides”,  pretender trasladar esas “abstractas representaciones” propias de “chicaneros confesos”, es una desmesura, pero además es no entender los muy distintos <<principios>> de derecho público electoral, totalmente contrarios a los del “derecho mercantil”, que aplicó con sus acciones publicitarias el juicioso y perspicaz magistrado Vargas Valdez.    Por otra parte se desconoce que en materia electoral y de derecho público, no es sino el público el <<máximo garante>> de la imparcialidad, siendo en la especie, no sólo garante de la imparcialidad  del magistrado sino del conjunto del colegiado de ese respetable Tribunal (TEPJF). No entender esto, no sólo es propio de cerebros demasiado intervenidos por el “mercantilismo privatista”, que se aprovecha de la llamada “secrecía” para coptar y enturbiar la labor de los funcionarios del poder jurisdiccional, siendo este riesgo lo que pretende desactivar justamente el muy digno funcionario en cuestión.  De ese modo, las oportunas e inteligentes acciones publicitarias del magistrado Vargas Valdez. sólo hacen crecer en moralidad y en institucionalidad la función de procuración de justicia; por cierto “en ruinas”, en “zona de desastre” en otra parte, es decir, en Puebla.  Todo mundo se queja, litigantes y público, de la creciente inseguridad, pero además  de la ausencia de certeza en los asuntos jurídicos, de la “pésima” procuración de justicia.  Ignorar esos hechos, más aun ser “confeso autista” y pretender un “borrón y cuenta nueva” y arribar al TEPJF clamando “justicia” cuando en Puebla esta contraparte morenovallista ha sido, con todo descaro y abuso de poder, juez y parte (ha utilizado al IEE, al TEEP, a la Fiscalía, siendo responsables con todo ellos  de los hechos del “Fraude Electoral” y de la “Guerra Sucia”),  tal “pretensión” además de que rebela ausencia de buena inteligencia, a nadie sorprende, y por el contrario es una clara muestra de “desvergüenza Publica”, igualmente muestra una completo  pérdida de la medida y la proporción de todo buen juicio, que queda supeditado en completa aberración  a sólo ambiciones de poder a toda costa, muestra un inusual querer  “aferrarse” a una cuota de poder, ya, de antemano “perdida”. Pretender  esto, sólo responde a una conciencia jurídica y moralmente distorsionada. Por tanto, nada de felonía ni nada de incongruencia del magistrado Vargas Valdez, sino por el contrario, lo que se advierte en su inteligente actuación, sólo es un máximo de coherencia y precaución ante quien sí acostumbra corromper y “coptar” a las autoridades  jurisdiccionales.


Semblanza

Samuel Tovar Ruiz

Catedrático de la Maestría en Ciencias Políticas y de la Facultad de Derecho de la BUAP.  Autor del libros: Hume: el Fundamento del Estado y Derecho Moderno, Epistemología de las Ciencias Sociales y Políticas, Configuraciones Jurídico Políticas, la Cuestión Social (libro en prensa), etc.  E- Mail: Coseidad@hotmail.com. 222  2295500 ext. 7712.

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