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Opinión



Ultimátum al INEE

Lunes, Noviembre 5, 2018 - 11:06
 
 
   

Podría resumirse en menores ganancias para la educación y alto grado de pseudo legitimidad

El reciente anunció que realizó el presidente electo, Andrés Manuel López Obrador, tras la reunión con miembros de la Coordinadora Nacional de Trabajadores de la Educación (CNTE) regresa la confianza de la sociedad civil en la desaparición del Instituto Nacional para la Evaluación de la Educación (INEE), instancia encargada de las medidas punitivas contra los docentes de educación básica en México, además de la alteración de datos de las pruebas del Plan Nacional para la Evaluación de los Aprendizajes (Planea), las cuales han violentado los derechos laborales y educativos en el país. Seis meses es el plazo que dio López Obrador para desmantelar la institución y así cumplir con su palabra de devolver sus derechos a los profesores mexicanos.

Como se ha mencionado en este espacio en distintas ocasiones, la denominada reforma educativa, que no fue más que laboral y administrativa, dio un poder desorbitante al INEE, quien lejos de actuar de forma autónoma, asumió una posición de subordinación y servilismo a las medidas contra los docentes y la búsqueda de legitimidad de dicha reforma con las pruebas Planea, las cuales no sólo daban información falsa, sino que generaron un gasto sin ninguna retribución a la sociedad. La fórmula para el trabajo del INEE en los últimos seis años podría resumirse en menores ganancias para la educación y alto grado de pseudo legitimidad para las medidas tomadas por Enrique Peña Nieto.

La institución de evaluación educativa no ha favorecido la mejora de la educación. Incluso sus propios spots mediáticos confirman que la mayor parte de los estudiantes no han logrado obtener resultados adecuados, aun cuando dicho instituto lleva 16 años evaluando la educación básica. Sin embargo, los gastos que ha generado para el país dicha instancia han sido elevados, recursos que podrían emplearse en capacitación magisterial y mejora de la infraestructura escolar en el país, pero sobre todo en las zonas del país donde más se requieren.

Por ejemplo, el INEE en 2010 contaba con cerca de 156 trabajadores, pero para 2018 la distribución y salarios de los trabajadores de la institución fueron:

Como puede verse en la tabla, los salarios que se perciben en el INEE en comparación con los resultados obtenidos en su labor, en beneficio de los trabajadores de la educación y del pueblo de México son totalmente opuestos: un verdadero elefante blanco que tuvo, durante el sexenio de Peña Nieto, como principal función legitimar la política educativa neoliberal violatoria de los derechos humanos de docentes y estudiantes en México. Pensemos que en la Secretaría de la Defensa Nacional (SEDENA), los generales ganan bruto de $126991.86 a $186992.46 (Brigadier a División), mientras que la presidenta de la junta de gobierno del INEE sobre pasa esa cifra por mucho.

Pero, ¿cuántos trabajadores en el país obtienen estos salarios?, ¿cuántos docentes obtienen por pago estas cantidades?, ¿ha repercutido positivamente el desempeño del INEE en la labor educativa de los docentes en México? y ¿ha contribuido a la mejora de planes y programas de estudio? La respuesta es evidente: no. La labor del INEE ha sido ser un tapete muy caro a las órdenes del gobierno federal; una institución pelele con la Secretaría de Educación Pública y la presidencia de la República, pero un verdugo con los docentes. La burocracia educativa viviendo de la explotación laboral e intelectual de los trabajadores de la educación del país.

Aun cuando los intelectuales orgánicos reproductores de la ideología de este gobierno neoliberal salen a defender la tecnocracia evaluativa del INEE, su labor se denuesta por si sola. Quien salga a defenderlo en su particularidad técnico-metodológico (la cual también tiene serios problemas), pierde la dimensión total, global de su existencia política.

No puede haber vuelta atrás. El INEE debe concluir su existencia, rendir cuentas a la nación sobre los beneficios concretos que pudo lograr, así como todas las deficiencias, corrupción y manejo indebido de funciones de sus mandos, directivos y evaluadores. Andrés Manuel López Obrador tiene la oportunidad histórica de actuar con y por la justicia, tal y como lo hizo ante el ecocidio y la imposición de un aeropuerto espurio en tierras de ejidatarios de San Salvador Atenco, quienes lucharon por la justicia para mantener sus tierras. De esta manera, el INEE es a la educación lo que el aeropuerto en Texcoco a la defensa de la tierra y la Tierra; la desaparición del INEE es a los docentes de México, lo que el NO al aeropuerto en Texcoco a los campesinos de Atenco.

Picaporte

Al parecer, la cultura académica no se ha escapado de la corrupción y el compadrazgo durante el sexenio de Enrique Peña Nieto. En esta ocasión toca el caso del Fondo de Cultura Económica (FCE) y su XXII convocatoria de Ilustración de cuento infantil “A la Orilla del Viento” en la cual, según algunos participantes, se violaron las reglas del procedimiento del certamen. Algunos concursantes temen que el fallo ganador se diera en favor de una de las participantes por procedimientos alterados por parte de los jurados del concurso.

Según una de las participantes, ella recibió una llamada telefónica el 1 de octubre, por parte de una persona del Fondo de Cultura Económica, llamada de alguien que mencionaba llamarse Marta Molina, para decirle que su obra era una de las finalistas del concurso solicitándole su reseña y demás datos. Esta acción implicaba que los sobres de los concursantes fueron abiertos antes del fallo, lo que vulneraba los principios de transparencia y anonimato del fallo, determinando al ganador no por la obra, sino por su nombre y recorrido.

Se hace un llamado al director del Fondo de Cultura Económica, José Carreño Carlón, para que transparente dicho proceso.

Mirilla

Los medios de comunicación en México condenaban la llegada de Jair Bolsonaro a la presidencia de Brasil, afilando sus dientes para preparar la imagen del nuevo candidato de ultraderecha en México, después de golpetear al nuevo gobierno federal en México. Parece que el modelo a seguir por empresarios, partidos políticos de derecha y uno que otro aspiracionista clasemediero o aristócrata de unidad habitacional, es apostarle a ponerle el pie a López Obrador para que, dentro de seis años, tengamos nuestro propio neofascista Bolsonaro.


Semblanza

Oscar Barrera Sánchez

Es doctor en Ciencias Sociales y Políticas por la UIA. Estudió la maestría en Comunicación y las licenciaturas en Ciencias de la Comunicación y Filosofía en la UNAM. Ha impartido clase en licenciatura y posgrado en diferentes instituciones educativas del país

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