Martes, 11 de Diciembre de 2018     |     Puebla.
Suscríbete


Opinión



Fumando espero… que Puebla sea libre de humo

Miércoles, Octubre 10, 2018 - 14:24
 
 
   

El consumo de tabaco y su romantización estuvieron presentes en el siglo XX de manera inimaginable

“Fumando espero”, es uno de los tangos más famosos y conocidos del mundo, al parecer compuesto en su origen como parte de una de una pieza teatral, más allá de la interpretación de Gardel, cabe recordar la interpretación femenina que propone la propia letra en la versión de Sara Montiel en El último cuplé, o en México, la de Tintán en El fantasma de la opereta; musicalmente hablando, uno de los más hermosos para bailar.

Mi abuela lo fraseaba, más que cantarlo, continuamente en las tardes de sopor y nostalgia en su casa de El Carmen, nostálgica de sus Raleigh y atada a un tanque de oxígeno que la acompañó hasta el último día, cuando un enfisema pulmonar nos la arrebató a la edad de 69 años.

El consumo de tabaco y su romantización estuvieron presentes en el siglo XX de una manera inimaginable: en las canciones, la televisión, en las oficinas de todo tipo, en las novelas, en el cine, en la sala de espera y en los aviones, en los hoteles y en el aula. Aún hoy, casi 30 años después de que se descubrió el enorme timo de la industria tabacalera a la salud de la humanidad, ésta paga enormes y limpísimas fortunas porque en las series y películas de sistemas de streaming se fume incesantemente, especialmente en aquellas que son de época.

Esa romantización de una de las industrias más nocivas que se han creado en este sistema capitalista, es en gran medida lo que ha impedido que las decisiones sean determinantes respecto al cumplimiento de las normas que restringen la combustión de productos de tabaco en espacios públicos cerrados.

La comunidad internacional entendió en muy pocos años, a raíz de la filtración de los informes científicos de los monopolios tabacaleros Phillip Morris y British American Tobacco, que el consumo desmedido de sus productos causa enfermedades terribles como el cáncer y es una industria que vive de matar a sus clientes. Así, concluyó una verdad científica ineludible: no hay un grado seguro de exposición al humo de tabaco.

A partir de ello, se creó el Convenio Marco para el Control del Tabaco (CMCT), documento vinculante que nuestro país firmó y ratificó en 2008, pero que como todo lo que firma y ratifica México, no ha querido cumplir.

La corrupción se hizo presente a la hora de legislar la primera vez y muchos diputados federales del PRI y del PAN principalmente fueron cachados in fraganti con todos los gastos pagados disfrutando del Gran Premio de Mónaco, patrocinados por la industria tabacalera. A pesar de ello, tenemos una de las peores leyes de la región.

En Puebla la cosa no tenía que ser diferente, porque nos encanta encabezar las listas de la vergüenza, contamos con la ciudad capital del país con más adolescentes fumadores. Desde 2013 se ha impulsado una ley local acorde al CMCT, pero el morenovallismo decidió pasar de largo la salud y las políticas de prevención en el tema, el resultado, además del incumplimiento sistemático de la reglamentación federal es que de 2011 a 2018 pasamos de tener 7 muertes diarias a tener 13 por causas atribuibles al consumo y exposición a productos de tabaco. ¿Tú que lees, conoces a alguna de esas víctimas? Te apuesto que sí.

Y aunque quisieran regular con el complejo entramado de requisitos que el reglamento federal pide para adaptar los espacios cerrados, no podrían: el estado cuenta con 20 inspectores para toda la Dirección de Riesgos Sanitarios. Omitir y ser indolente ante el problema, fomenta la ilegalidad, la corrupción y en este caso, la muerte.

#LibredeHumoen100días es la campaña que impulsa el Odesyr AC junto con Códice SC en Puebla, un mensaje contundente a las legisladoras y legisladores: en 100 los primeros 100 días de la legislatura se puede presentar la iniciativa que los diputados Jorge Aguilar Chedraui y Salvador Escobedo Zoletto (irónicamente ambos fueron secretarios de Salud) con evasivas y poniendo como para parepeto supuestos intereses de empresarios restauranteros, se negaron a subir al pleno.

Esperemos que la larga y pachona mano de la industria tabacalera no alcance a la LX legislatura y podamos por fin contar con un marco regulatoria como el que ya tienen 11 estados del país.

Este tema suele ser como el calentamiento global: todo mundo sabe que nos está matando y no habrá vuelta atrás, pero todo mundo lo sigue tolerando. Está en las manos de la ciudadanía apostar por la protección del derecho a la salud y a la información. En eso estamos.

Por cierto, Fumando Espero (compuesta por dos catalanes) evidentemente no habla de fumar tabaco, para ello hay que poner atención a la letra, muy probablemente habla de fumar hachís o alguna otra droga recreativa, como reflejan estas líneas:

Mientras fumo,

mi vida no consumo

porque flotando el humo me suelo adormecer...

Tendida en la chaisse longue soñar y amar...

El tango:

Fumando Espero (1922)

Letra: Félix Garzo

Música: Juan Viladomat

Aquí escuchas la versión de La Contratango grabada en Puebla en 2016:


Semblanza

Brahim Zamora

Ver más +

Encuesta