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Opinión



Tú, el cielo y tú (Recado a Agnes Torres)

Jueves, Agosto 9, 2018 - 16:49
 
 
   

Mientras no se castigue a todos los asesinos, la justicia está incompleta.

Desde que llegué al tango una idea me asalta de vez en vez, cuando me sumerjo en la letra de un tema y dejo de ver bailar a las parejas en las milongas o aún en el baile, cuando la mente vaga libre, la idea de cuánto hubieras brillado aquí, querida Agnes.

Es sólo una idea boba, porque si alguien brillaba donde se parara para hacer lo que fuera, eras tú.

Aunque sí debo admitir que la música a veces te hubiera parecido impostada, demasiado dramática o simplemente aburrida, sin embargo era cosa de que dejaras que el tango fluyera por tus oídos hasta tu sistema nervioso y entonces lo dejaras crisparte la espina dorsal y conectar con la emoción correcta.

Conectar con la emoción, vaya que lo he hecho en estos días desde que la Fiscalía General del Estado anunciara que tres de tus cinco asesinos, por fin, recibían una sentencia. Comenzaron las llamadas, los whatsapps, para pedirme un punto de vista. Cuando leí la nota que un amigo común me compartió en twitter, me enojé. Esa fue mi primera reacción. Me enojó el tiempo, largo tiempo (ya seis años) que duró el juicio, pero me enojó más que la FGE omitiera que faltaba uno, Jorge, no sólo de tener un proceso, sino incluso de ser capturado. Que no lo mencionaran fue un engaño, un acto doloso, para hacernos creer que la justicia, lenta, había llegado.

Pero la justicia incompleta es injusticia, la impunidad de uno, es la injusticia para el resto.

Después una reportera de un medio internacional me pidió fotos tuyas.

Entonces el enojo se quedó guardado en su casa y vino a mi cuerpo la tristeza habitual por añorar lo que nos arrebataron. Elegí la menor cantidad de fotos tuyas en la fiesta, que hay a montones, y me centré en aquellas donde trabajabas: como modelo, en un foro, en el Congreso, en la inauguración de Erósfera, en un taller… Y de tu nombre, de tu nombre escrito en una camiseta, en una cartulina, en una lona, de tu nombre en una iniciativa de reforma, de tu nombre en un hashtag, de tu nombre en otras ciudades de México y del mundo del nombre que te elegiste para plantarte ante la vida y que era necesario reconocerlo formalmente en tus documentos oficiales, porque es un derecho.

Nunca es fácil que te arrebaten una amiga, pero si esa amiga es además tu compañera, tu compañera de causa, de lucha, tu compañera en el sentido más hermoso de la palabra, el duelo por la pérdida se ahonda en las entrañas.

Y sé que el duelo por tu muerte nos durará a todas las personas que te quisimos y amamos mucho tiempo más, la vida entera, pero ahora sigue siendo un dolor rabioso y no sólo triste, porque tu muerte no debe seguir impune. Aunque los encargados de la justicia omitan decir en sus comunicados que no han hecho bien su trabajo, eso no evita que quienes te acompañamos, te reivindiquemos.  

Pero no vine a hablar en nombre de nadie, sólo a decirte lo que siento, a decirte que me hubiera gustado bailar un tango contigo, que te imagino milonguera y que me muero de la envidia. Y que sigues haciendo mucha falta, tu presencia, tu mirada sobre las cosas, tu voz.  

En 1944 Héctor Marcó, un poeta mayor del tango, escribió uno de mis favoritos, un tango añorante y desgarrador muy ad hoc para la época que el mundo pasaba entonces. Marcó ya componía para la orquesta de Carlos Di Sarli, y para mí es un gran tango doliente, de despedida no de un amor, sino de alguien que murió. Tal vez no fue la intención de Marcó, pero no importa, me gusta sentirlo así.  Tú, el cielo y tú, Agnes querida, es el tango con el que te pienso hoy, después de que volviste a ser noticia en nuestra ciudad y en el mundo.

Tibio está el pañuelo, todavía,

que tu adiós me repetía

desde el muelle de las sombras.

Tibio, como en la tarde muere el sol,

mi sol de nieve, sin esperanza y sin alondras.

Tibio guardo el beso que dejaste

en mis labios al marcharte

porque aún no te olvidé...

 

Y desde este muelle de las sombras que es Puebla, refrendo el compromiso, la iniciativa #AgnesTorres será, porque tu semilla crece y florece. No importa el tiempo ya, importa que seamos más, importa la persistencia en mantener tu luz en las sombras.

 

 

Milongueros

Muchísima actividad tanguera estos días en Puebla.

 

Jueves 9 de agosto Concierto tanguero en L’Akademia de Mi Viejo Almacén 39 oriente 10. 7 pm. Milonga Breve. Breve Espacio, clase 7 pm, milonga 8:30 pm. Clase y milonga 80 pesos. Milonga: general 30 pesos, milongueros 60 pesos. 7 norte 8. Centro Histórico. Musicaliza: César Ricardo.

 

Viernes 10 de agosto

Late un corazón, concierto de tango con el cuarteto El Yeite y exhibición de baile en la Casa del Mendrugo 4 sur 304, cover 100. 9 pm.

 

Para el día 24 de agosto el Odesyr AC invita a la milonga y espectáculo argentino Tango. Un punto Cardinal. Preventa de boletos: 150 hasta el 12 de agosto, del 12 al 20 de agosto, 180; del 21 al día del evento 200. Los fondos recaudados serán a beneficio de los proyectos de la organización.

Informes: 3799291, odesyr@odesyr.org, Facebook: @odesyr. Habrá clase gratis previa para quienes compren boleto.  

El tango

 

Tú, el cielo y tú (1944)

Letra: Héctor Marcó

Música: Mario Canaro

Lo escuchas aquí en la versión de Di Sarli: https://youtu.be/Vxij2fGPOmQ  

Y aquí con el Sexteto Milonguero: https://youtu.be/1sbUnEUtZGc

@elinterno16


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